Divergencia y ArteTerapia; Escritos Confusos

Divergencia y ArteTerapia; Escritos Confusos

miércoles, 20 de abril de 2016

Gueshe Tamding Gyatso, El Señor del Espacio.



"Descansa, y no tiene descanso.
Lejos está, y tan cerca, sin embargo."


Upanishad

"No sé si realmente estoy beneficiando a la gente, no sé si la gente está recibiendo algo de mí, 
pero por mi parte mientras esté bien de salud pasaré mi vida así."


Gueshe Tamding Gyatso



Geshe-la, tu amabilidad aún permanece.

Conocí a Geshe-la en 1989, cuando en un día cualquiera en el aeropuerto de Sevilla me topé de frente con este curioso monje. Recuerdo que fue como si una descarga eléctrica me atravesara de parte a parte. Se me quedó mirando y me pasó su bastón con la intención  de que le ayudase a caminar.

Desde ese momento una profusa inquietud me llenó de curiosidad. Esperando con impaciencia  de que volviese de nuevo al sur de España y así poder conocerlo mejor. Recuerdo su imagen, sus manos, ropas que progresivamente me  envuelven en sus tonalidades rojas y amarillo azafrán. Era un ser que trasladaba enigmas y misterios por donde quiera que pasase. Vestía, por aquel tiempo, una túnica desgastada y corroída por mil lavados. De mirada atemporal y una profundidad tal que le atravesara a uno dejándolo vacío. Un ser de leyenda, de estos que suelen salir en el cine y no le damos espacio en nuestra vida habitual.

Por entonces tenía yo los 27 años de edad  y con unas ganas tremendas de devorar la vida, más todo cuanto se pusiese por delante. Me hice discípulo suyo, al menos lo intenté. Bebí de su fuente, viví con y junto a él, aprendí el arte de dibujar mándalas, a meditar, a conocerme, a mirar con otros ojos la vida y  a poner distancia de por medio. De eso hace ya mucho tiempo.

Geshe-la fue un hombre singular, un ser extraño e inusual para este este mundo occidental tan establecido y sostenido en una perpetua neurosis. Puede que no estuviésemos a su altura, muchas veces lo pienso convencido, otras no. Sencillamente pertenecíamos a mundos diametralmente opuestos. La demencia colectiva y un ego desmedido que nos roía por dentro, he de confesarlo; esto era el devenir y la cotidianidad  de un centro budista en este país.



Los finales siempre son tristes, unas veces porque se termina algo que no deseamos que suceda (la mayoría de las veces) y otras porque ese final nos da con las puertas en las narices sin que sepamos cerrarla, con la suavidad y sapiencia necesaria. Desperdiciando en dicha clausura la única posibilidad de transformación que nos ofrece el dar por concluido un tiempo y su consecuente diálogo.

Y eso le da mucho coraje al que escribe. de que todo se finalizara sin una posibilidad de continuación, de una segunda parte (aunque siempre exista la posibilidad de que sea peor que la primera o así se suele decir)

Los sucesos que dejan huella es mejor describirlos desde una lejanía larga, muy larga. Cuando ya no queda sujeta esa emoción que aprieta la garganta. Aquellos sucesos que marcan el carácter y establecen la base de nuestra estructura emocional, conviene sacarlos a la luz con mimo y una sutil delicadeza. Imprescindible el dotarlos de forma, ya sea a través de cualquier canal de comunicación fiable y digno como es el arte, la descripción escrita o verbal de los acontecimientos. Es muy importante que salgan y pasen la frontera de nuestro psiquismo. Otorga ese hecho un vaciarse del contenido retenido y obstruido en nuestro inconsciente.

Ese hecho otorga algo novedoso y limpio, una corriente de aire que renueva una estancia cerrada.

Geshe-la fue un ser único, que mientras estuvo en mi vida me iluminó como una  pulcra lámpara de cristal ilumina una estancia descuidada y manchada. Hoy tan solo quiero honrar su recuerdo. Tan solo para eso están definidas estas páginas, para sanar trozos de mi historia, para encontrar cuanto de bueno hay detrás de una personal experiencia..



Geshe Tamding Gyatso fue un ser hermoso, mágico, sin igual y sin límites. Un padre proyectado, sin duda. Un magnifico humano que mantuvo su vida alrededor de cuanto creía que era meritorio. Por eso no se le puede achacar nada, tan solo de vez en cuando rescatar su esencia y su agradable compañía.

 Hubo situaciones que no compartimos, dudas, recelos, todo lo que conlleva el contacto y la confrontación. Por entonces yo no entendía en  que consistía ese juego.

Quien piense que se puede vivir envuelto en una paz eterna a través de una vía o camino, por muy noble que este sea; es y será un desdichado e inadaptado de por vida, lo certifico.

Pero eso se sabe ahora que han pasado muchos años y ya no se puede dar marcha atrás.

Se marchó, partió y la vida continuo pasando. Dejó su cuerpo y puede que haya vuelto a la vida, reencarnado, según cuentan las enseñanzas y noticias tibetanas que me llegan. Girando por esta rueda de sufrimiento a la que algunos llaman Samsara, ofreciendo y acompañando sensibilidades; mostrando la que para mi fuera su mejor enseñanza; 

"Existe la posibilidad de vivir  de otro modo, aunque creamos y nos manifiesten constantemente lo contrario. Somos los únicos seres en esta tierra capaces de crear y poder sostener cuanto creamos por auténtico y verdadero".



Gueshe Tamding Gyatso nació en la provincia de Kham (Tibet), en 1927. Estudió en el gran monasterio de Ganden. destruido en 1959, tras la invasión china.

Fue monje desde los once años de edad.A los 6-7 años, ya pensaba en hacerse monje; viviendo con sus padres memorizaba textos y literatura tibetana. Algunos dijeron que era la reencarnación de Donkun Tulku, un gran yogui y maestro. Posteriormente ingresó en un monasterio en la provincia de Dagyab, donde se hizo monje. Desde los 11 años hasta los 19, estudió y memorizó todos los rituales tántricos que incluían la elaboración de tormas, mandalas, cómo usar determinados instrumentos tántricos( dorje, campana, damaru, tambor, flauta,...) y otros. 

El primer maestro que tuvo durante toda su etapa en Kham fue principalmente su tío, Yonzing Vajradhara Kelsang Phuntsok Rimpoché. También recibió enseñanzas de otros maestros, muchas instrucciones de Sutra, Tantra e iniciaciones. A los 19 años fue al Monasterio de Gaden Shartse, en Lhasa, capital de Tíbet, una de las tres principales universidades monásticas de Tíbet. Durante sus 12 años en Lhasa, estudió cinco grandes tratados o temas del Budismo. Cuando los chinos invadieron Tíbet, escapó con otros muchos monjes al exilio en India, donde continuó estudiando. 

 Recibió numerosas enseñanzas de SS el XIV Dalai Lama y de sus dos tutores, Kyabje Ling y Triyang Rimpoché, así como Zemei y Dagyab Tobden Rimpoche y en especial de Kyabje Song Rimpoche, con quien tuvo una conexión muy estrecha y del que recibió numerosas transmisiones de Sutra y Tantra Secreto, tanto en Tíbet como en India. 

 En aquella época, el pueblo tibetano pasó por momentos muy delicados; en los monasterios y escuelas se necesitaban maestros de dharma y lengua tibetana. S.S. el Dalai Lama le dijo:" Ahora tienes que pensar que vas a dedicar el resto de tu vida a los jóvenes tibetanos, a enseñarles dharma, historia, cultura, literatura, gramática y poesía, olvidarte de tus propias inclinaciones, prácticas o retiros y dedicarte completamente a esta actividad". 

 Bajo la guía de S.S. el Dalai Lama, fue uno de los profesores elegidos y recibió cursos de maestro durante dos años, 1.965-1966. Durante 18 años trabajó como profesor de Dharma y lengua tibetana para niños y jóvenes en el Instituto para la Preservación del Arte y Baile Tibetanos, del cual fue también director. Fue maestro en el monasterio de S.S. el Dalai Lama, Namgyal en Dharamsala y en las escuelas de Mussoorie y Darjeeling. 

Maestro de los más amables, dio educación a miles de jóvenes y mayores tibetanos. Durante estos años, enseñaba a tibetanos, a la par que seguía estudiando y practicando Sutra y Tantra. 




En 1.977 recibió el grado de Gueshe Lharampa, la graduación más elevada en Budismo Tibetano. Cuando se jubiló, a los 60 años, decidió venir a España; llegó en 1.987 y desde entonces desarrolló tareas como Director Espiritual, impartiendo gran número de enseñanzas, charlas públicas, comentarios, iniciaciones y retiros de meditación por distintos países. 

 Se han publicado nueve importantes libros y están pendientes de publicación otros, para el beneficio de todos los seres. Durante su estancia en Ciutadella, fue invitado a dar enseñanzas en otras ciudades españolas. 

Se abrieron centros budistas bajo su dirección espiritual en Gandía, Sevilla, Coruña, Vigo, Málaga y Madrid. Impartió también enseñanzas en otras ciudades europeas y E.E.U.U. 

Tiene discípulos en diferentes regiones de Asia, Europa y E.E.U.U. A finales del año 2000 se le concedió la nacionalidad española. En Julio del 2001, fue elegido y nombrado por su S.S. el Dalai Lama Abad del Monasterio de Gaden Shartse, una de las universidades monásticas más importantes de Tíbet en el exilio, en el estado hindú de Karnataka, ejerciendo como Abab hasta su muerte en Abril del 2002. 

En vida, Gueshe Tamding Gyatso se mostró como ser altamente capacitado, con vastos conocimientos y realizaciones de grandes textos budistas así como de prácticas y rituales tántricos. Por encima de todo, es un ejemplo perfecto de una vida acorde con los principios budistas de sencillez, buen corazón, amor y compasión universal por todos los seres sintientes.



Autor de varios libros, publicados por la editorial Amara; Senda de Luz, El Yoga del Guru, La Dama del Espacio, La rueda de las armas afilada, etc.

Dejó el cuerpo en el mes de abril del 2002


Este suceso acaeció, el día 20 de abril del año 2002. Con anterioridad a dicho acontecer, - o sea, en el año 2000 -, su salud se había deteriorado considerablemente hasta el punto, de que los médico, le recomendaron reposo absoluto y vida tranquila. Como resultado a esta compelida situación, no pudo corresponder a las numerosas invitaciones; ofrecidas por sus múltiples discípulos a lo largo y ancho, de la península ibérica.


En la noche perteneciente, al día 19 de abril – víspera de su paso al Paranirvana -, expresó su voluntad de querer visitar la escuela, donde se formaban a los novicios. Al llegar al sitio indicado, se dirigió con gran amabilidad y sapiencia, a una reunión de numerosos jóvenes- cuyas edades oscilaban entre ocho y dieciocho años - . En el encuentro con ellos, les obsequió con sabias y múltiples encomiendas. Y de modo muy especial, les recordó la preciosa oportunidad de que gozaban; ya que eran representantes innegables de la nueva savia que fluiría en el futuro, para que pudiera florecer con lozanía, la expresión de las enseñanzas compasivas de Buda. Además les comunicó, de que eran similares a las pequeñas semillas, que proseguirían fructificando, en la sucesión del linaje que había iniciado el Gran Lama Tsong Khapa. 



Para finalizar con aquel entrañable encuentro, les encomendó seriamente que emplearan su valioso tiempo, lo mejor posible. Centrándose prioritariamente en su educación monástica, en perfeccionar el comportamiento ético y en el afecto incondicional y altruista hacia todos los demás seres. Al unísono, con un timbre de voz acompasado, les rogó a los preceptores, que no olvidasen enseñar a los monjes con generosidad, audacia y buen corazón. Antes de ausentarse del aula, les expresó lacónicamente y con ternura a todos los presentes, la siguiente frase : “ puede ser que mañana, no nos volvamos a encontrar “ .

De inmediato todos pensaron, que seguramente se estaba refiriendo a que de nuevo, emprendería uno de sus habituales viajes. 

En el transcurso de esa noche, tras concluir la cena, Kyabje Khensur Gueshe Tamding Gyatso Rimpoche, pidió salir a la enorme “ choera “ – o patio donde se celebran los afamados debates. Una vez que se encontraba en dicho lugar, rodeado de numerosos miembros de la comunidad, se sentó plácidamente en medio de todos ellos. De repente sin que nadie lo esperase, comenzó a rememorar con nítida exactitud , cada una de las vivencias más significativas de su vida. 

En primer lugar, evocó exhaustiva y afectuosamente, a todas aquellas personas que formaron parte de los episodios ocurridos en su infancia. A continuación, alabó con sincero amor y admiración , a todas aquellas otras con las que compartió largos años de responsabilidades y obligaciones , en la etapa que residió en el centro del Tibet. Tampoco dejó olvidadas a ninguna de aquellas otras, con las que estuvo conviviendo durante las arduas etapas del exilio. 

En último lugar, estuvo también hablando profusamente acerca de sus amados discípulos españoles. Esta disertación amistosa se prolongó durante algo más de dos horas, y al mismo tiempo, aprovechó el momento para que muchos de los invitados a la convocatoria, pudieran tener la oportunidad de conocer diversos datos complementarios sobre su propia biografía.


Algunos de los monjes más veteranos, se sintieron sorprendidos al observar, que había dedicado el contenido de su exposición, a tantos y tan diversos asuntos. Como era usual, todos solían escucharle con sumo interés y la máxima atención. Más tarde, decidió tomar un baño y tras revestirse con hábitos limpios, se retiró a sus aposentos. Alrededor de las tres de la madrugada, llamó a sus asistentes para hacerles saber que se encontraba indispuesto; a partir de dicho momento, éstos permanecieron en su compañía. Algunos de los legos más ilustres de la abadía , se percataron de que su estado, revestía una inequívoca gravedad y por consiguiente, quisieron trasladarlo rápidamente al hospital . No obstante, Gueshe Tamding Gyatso Rimpoche, había manifestado en algunas ocasiones anteriores, su deseo de no morir en tales instituciones; sino de hacerlo justamente en el monasterio. Este último habitáculo, lo consideraba mucho más apropiado para poder encarar con orden y tranquilidad, el proceso de su propia muerte. Llegado el amanecer, como era su costumbre, decidió levantarse. A pesar de las múltiples molestias que había estado sufriendo durante la noche; se mostraba tranquilo y sobre todo muy agradecido por las constantes atenciones, que había recibido de sus acompañantes. En el transcurso en que sus acólitos, se habían trasladado a la cocina, con la intención de prepararle la taza de agua caliente con limón, que solía tomar normalmente al comienzo de la jornada; Gueshe Tamding Gyatso Rimpoche, inició como siempre, el ritual de sus plegarias matutinas.

Al regresar de nuevo a la estancia, uno de sus más allegados ayudantes, lo encontró absorto por completo en “ la Meditación de la Luz Clara “. La expresión de su rostro, permanecía apacible, serena y sumida en un profundo éxtasis de felicidad. Sin dilación alguna, el monje aludido anteriormente, corrió con premura para dar el aviso del suceso, al resto de la comunidad. De inmediato los tutores y maestros más representativos, comunicaron las instrucciones precisas y concretas, para que su cuerpo no fuese tocado por nadie; tal y como se acostumbra a realizar con los más grandes y sublimes mahasidhas. Además , tomaron la acertada decisión, de permitirle que continuara envuelto en el estado de paz, que irradiaba el nimbo de su propio embeleso. Enseguida, este extraordinario evento, le fue transmitido a su sobrino, el Muy Venerable Lama Gueshe Tenzing Tamding; quien a su vez, se lo hizo saber a Su Santidad el Dalai Lama y también, a su entrañable y reverenciado Maestro Lati Rimpoche.

En la Universidad de Ganden Shartse, todos los exámenes quedaron suspendidos. Los numerosos monjes del claustro académico, se dedicaron intensivamente a las súplicas más augustas y continuadas. A lo largo de varias semanas, los más notables maestros, entre los que se encontraba, Lama Gueshe Tenzing Tamding, efectuaron infinitas postraciones y además dedicaron las más hermosas y excelsas sadhanas, en honor y devoción al conjunto de las deidades, que sustentaron a la práctica virtuosa, de este infatigable y compasivo maestro. Los días previos al desenlace final de su vida, en la India se estaba soportando una temperatura muy tórrida; éstas oscilaban aproximadamente entre los cuarenta grados durante el día y, al llegar la noche, los termómetros no descendían de los veintisiete grados centígrados. Los lugareños se encontraran muy preocupados y ansiosos, debido a la pertinaz sequía que se estaba padeciendo. Esta contrariedad constituía el motivo que retrasaba el comienzo de la siembra; ya que era resultaba una situación primordial, para la subsistencia de la población.


En el período que abarcó a los tres días consecutivos, en los que Gueshe Tamding Gyatso Rimpoche , persistía plenamente abstraído, en “ la Meditación de la Luz Clara “ , comenzó a caer una dulce y gratificante lluvia, que sirvió para refrescar el ambiente; otorgándole a la tierra, la humedad requerida para poder enfrascarse en las distintas faenas agrícolas. Al cumplirse el tercer día, el cielo quedó completamente límpido. Momentos antes de despejarse la bóveda celeste, resonó con fuerza un atronador estruendo. El cual fue innegablemente oído por todos, tanto en el interior del monasterio, como en el entorno de sus aledaños. Al observarse este insólito fenómeno, los monjes presentes pudieron comprobar que, a través de una de las fosas nasales de Gueshe Tamding Gyatso Rimpoche, se fueron destilando, unas pequeñas gotas níveas. A continuación, se pudo comprobar, cómo su cabeza se fue inclinando lentamente, hasta terminar apoyándose de forma pausada, en uno de sus hombros. En este preciso momento, la magna conciencia del Maestro Gueshe Tamding Gyatso Rimpoche, abandonaba su longevo cuerpo. Y con ello, se daba por finalizado aquel estado meditativo tan glorioso y elevado.

El dilatado séquito que estuvo acompañando en sus últimos días a tan laudable preceptor, notificó que en cada una de las diferentes etapas que conformaron el proceso de su muerte, persistió sumido en “ la Meditación de la Luz Clara “ ; manteniendo su cuerpo estable y sentado, en la posición “ Vajra “; sin que llegase a manifestar en ningún momento, el más mínimo atisbo de cambio aparente, en el porte de la célebre figura mencionada. La expresión que se propagaba desde su placentero rostro, irradiaba incuestionablemente una incólume misericordia ; y al mismo tiempo, daba la extraña impresión que se mantenía vivo. Toda su piel, exhalaba un penetrante perfume de olor a incienso – ( los monjes suelen evidenciar en estos casos, que esta inconfundible fragancia ; es propia de la emanación que se desprende de un cuerpo que, durante el período de la existencia, ha mantenido con impecable pureza la disciplina moral, en cada uno de los actos de su vida. Esta peculiar esencia, se conoce con el nombre tibetano de – “ tsultrin drima “ -. Tan peculiar aroma se recreó, no sólo dentro del holgado aposento, donde se encontraba Gueshe Tamding Gyatso Rimpoche; sino que además, se extendió hasta la última dependencia del espacioso monasterio.



sábado, 16 de abril de 2016

Lesbos, la Gran Tragedia de Nuestro Tiempo.




Lesbos, donde los besos son como las cascadas

Que a los negros abismos se arrojan impacientes,

Y corren, sollozando y cloqueando en oleadas,

Tormentosas, secretas, profundas, febricientes;

¡Lesbos, donde los besos son como las cascadas!


Lesbos, Charles Baudelaire


Arión de Lesbos o de Metimna fue un tañedor de lira o cítara, considerado el mejor de su tiempo (siglo VII a. C.). Personaje legendario, se le consideraba hijo de la ninfa Oncea y de Ciclón o Poseidón. Aunque había nacido en la ciudad de Metimna, en la isla de Lesbos, pasó la mayor parte de su vida en la ciudad de Corinto, donde sus cantos en honor a Dionisio (como el famoso ditirambo) se hicieron muy populares. Fue precursor de la tragedia.....

*****


Lo que más impresiona es la cantidad de niños que llegan. Cada balsa está cuajada de niños. Los refugiados sirios, iraquíes y afganos suelen venir en familia, la mayoría con niños de edades diversas; hay niños pequeños pero también muchos bebés. A menudo en los campos de refugiados se tiene la sensación de estar en una guardería o un parque de juegos, pero en el momento en que las lanchas llegan a la playa la realidad es muy diferente. Los niños mojados en pleno invierno y protegidos sólo por salvavidas de juguete son los más vulnerables durante la travesía.



Joaquín Urías

Profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla.



Más de 500.000 refugiados han llegado a territorio griego a través de las islas del Egeo con la intención de atravesar Europa rumbo a Alemania, donde tienen más facilidades de asilo.Se trata de la peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial.

*****


Lesbos, tragedia, tragedia, tragedia....

Vergüenza de Europa y del mundo de todos. Fracaso de un sistema, desoladora esperanza futura.

¿Hacia dónde vamos?

¿Quien está detrás de esta locura?

Y lo peor de todo.

¿Quien o quienes la producen? 

¿Quien son los interesados?

¡Malditos seáis!



¡Tú obtienes el perdón de la infinita pena,

Que aflige a los que sufren insaciables anhelos,

Y aleja de nosotros la sonrisa serena

Vagamente entrevista al borde de otros cielos!

¡Tú obtienes el perdón de la infinita pena!


¿Quién de los Dioses, Lesbos, se atreverá a juzgarte

Y condenar acaso tus tiernos desvaríos,

Si en sus balanzas de oro no pone de tu parte

Las lágrimas que al mar arrojaron tus ríos?

¿Quién de los Dioses, Lesbos, se atreverá a juzgarte?

¿Qué nos quieren las leyes de lo justo y lo injusto?

Vírgenes de sublime hermosura sin velo,

¡El rito vuestro como todo rito es augusto,

Y el amor se reirá del Infierno y del Cielo!

¿Qué nos quieren las leyes de lo justo y lo injusto?


Porque yo fui entre todos por Lesbos elegido

Para que su secreto celebraran mis cantos,

Y desde la niñez al misterio admitido

Fui de las alegrías mezcladas con los llantos;

Porque yo fui entre todos por Lesbos elegido.


Y así vigilo desde la cima soberana,

Como un centinela de ojo agudo y certero,

Que noche y día acecha, brick, fragata o tartana,

Esas formas que tiemblan en el azul señero;

Y así vigilo desde la cima soberana.


Para saber si el mar es manso y complaciente,

Y entre estos sollozos que a la roca han herido

Devolverá una tarde a Lesbos, la indulgente,

De nuestra ausente Safo el cadáver querido.

¡Para saber si el mar es manso y complaciente!


¡Desde entonces a Lesbos un gran dolor abruma,

Y aunque el orbe le rinda sus honras más preciadas,

En las noches se embriaga con el fragor de espuma

Que elevan hacia el cielo sus costas desoladas!


¡Desde entonces a Lesbos un gran dolor abruma!



Charles Baudelaire



miércoles, 13 de abril de 2016

La Historia de Matisse y sus Cuadros Perdidos en Sevilla.



"La revelación me llegó de Oriente,
Oriente nos ha salvado"

Tras una visita a la Alhambra de Matisse


Sucedió que el gran Matisse pasara el invierno de 1911 en Sevilla, junto a su esposa Amélie en un hostal de la Plaza Nueva llamado Fabián España. Compartiendo estudio con su amigo el pintor cántabro Francisco Iturrino, al cual le unía una gran amistad desde los tiempos que trabajaron juntos en el taller de Gustave Moreau .

Parece ser que todo este interés por lo oriental le vine a Matisse tras asistir a una exposición denominada "La lección de Oriente" en Munich. El maestro curioso y motivado por la indagación del fauvinismo alemán, surgido en Dresde pocos años antes de la mano de Kirchner, Nolde y unos cuantos más que no vienen al caso ahora.

Obsesionado como tan solo lo hace los artistas se dispuso a investigar dicha corriente, decidiéndose por Sevilla como puente de investigación entre París y África.

Se decide por ella al ser una ciudad de moda, impulsada quizás por ciertos artículos publicados por Juan Ramón Jiménez en la ciudad del Sena, en diarios y noticieros de tiradas célebres entre los círculos de vanguardia.


El interés por el arte islámico hace que nuestro curioso pintor y hombre de infinitos recursos levante anclas, como tantas veces en su vida, y se decida a descubrir de primera mano el arte Andalusí. De aquí partió para la Alhambra, donde pasó varios días en la pensión "Villa Carmona".

El caso real que nos concierne es que se cuenta que Matisse tuvo que salir de Sevilla deprisa y corriendo debido a una repentina enfermedad de su esposa Amélie, dejando abandonados cuadros, dibujos y bocetos.

De todo esto nos ofrece testimonio directo el desaparecido recientemente y genial pintor, Catedrático de Dibujo Natural de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla; Don Miguel Pérez Aguilera.

Quien conociera personalmente a Matisse durante una fiesta  en la Escuela Superior de Bellas Artes de París y este le mencionara su estancia en Sevilla. Durante muchos años todo esto no fue más que una mera hipótesis, pues olvidada la corta estancia del ilustre pintor en Sevilla, tan solo nos quedaba prueba directa de su estancia el testimonio que relata Don Miguel en el libro; Miguel Pérez Aguilera. El pintor de los silencios , de la Editorial Renacimiento.




A partir de entonces Don Miguel se obsesiona con la idea de recuperar los lienzos y bocetos perdidos de Matisse, Indagando entre rastrillos, anticuarios, coleccionistas; aún a sabiendas que podía ser más que probable que hubiesen terminados en la basura. Dado el desconocimiento del valor de las piezas y la carencia de cultura de vanguardia de sociedad sevillana.

Don Miguel Pérez Aguilera visitaba semanalmente el popular rastrillo del jueves, donde tantas veces se hallan restos históricos y verdaderas obras de arte sin un valor aparente, al se le presupone en primera instancia. Recordemos los hallazgos del doctor Carriazo en piezas tartésicas o el recién hallazgo de un Goya entre restos de lienzos rotos y de dibujos indescifrables.

De lo que realmente ocurriera con el material abandonado, todo quedó en leyenda. Pues no quedaron pruebas ni testigos directos; tan solo ese halo invisible que envuelve estas zonas del sur de Europa; tan dadas a dejarse dormitar confundiendo lo fantástico con las realidades. 
Así los lienzos perdidos de Matisse pasaron a formar capitulo de las  recientes leyendas sevillanas.

Aunque para sorpresa de muchos  han aparecido recientemente dos bodegones fechados y catalogados; provenientes de Sevilla en el museo del Ermitage en San Petersburgo ...



Tituladas las obras; Interior I, Interior II, ambas fechadas en 1910-1911 y en Sevilla según el catálogo de Sophie Monneret. Parece ser que ambas obras fueron compradas por el amigo moscovita de Matisse; Sergei Shukin promotor de las vanguardias artísticas en París.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado, datos más que suficiente que avalaban el interés de Don Miguel a la busca y captura de las obras perdidas de Matisse.

Que Matisse residiera en Sevilla es un hecho constatado, que se dejará atrás dibujos y otras obras acabadas pasan a formar parte de la leyenda.



jueves, 7 de abril de 2016

El Crepúsculo de los Dioses



"Esos labios que saben a despedida, a vinagre en las heridas, a pañuelo de estación"

Joaquín Sabina


Existe una especie de conjuro social que nos reta y mantiene en un estado de eterna juventud, en el que absurdamente nos situamos como seres privilegiados, como si el tiempo vivido, los cambios experimentados, el desgaste y deterioro natural de todo ser vivo no fuese con nosotros. Y en este despropósito disimulamos y negamos lo evidente e irremediable; nos hemos hecho mayores y la juventud perdida se vuelve un lastre porque intentamos retener el tiempo que inexorablemente continúa transitando. 



Los fantasmas irrumpen a nuestro alrededor sin dejarnos conciliar el sueño; las expectativas y el futuro transitan demasiado deprisa para poder asentar nuestra atención y escucha. Nos mantenemos en un pasado caduco, el presente es demasiado remoto y lejano. La vigencia de hoy es coexistir cargando con un esplendor soterrado por telarañas y mustios maquillajes que no pueden ocultar las mil arrugas y el cansancio de nuestros pasos.




ADVERTENCIA

Cuando sea vieja me vestiré de púrpura 
y llevaré un sombrero rojo que no combine bien. 
Me gastaré el dinero de la pensión en coñac, 
guantes de verano y sandalias de satén, 
y diré que no me alcanza para mantequilla. 

Me sentaré en la acera cuando esté cansada 
en las tiendas devoraré las muestras gratuitas, 
haré sonar escandalosas alarmas, 
con mi bastón meteré ruido 
en las verjas de los edificios, 
y me desquitaré de la moderación de mi vida.

Andaré bajo la lluvia en zapatillas, 
cortaré flores en jardines ajenos 
y aprenderé a escupir en el suelo. 

Extravagantes blusas podré usar 
y un kilo y medio de embutidos devorar 
o pasarme una semana comiendo sólo pan y mermelada, 
y guardar cajas llenas 
de plumas, lápices y chapas de cerveza. 

Pero ahora debo vestir de forma adecuada, 
no decir palabras feas y pagar el alquiler, 
debo dar buen ejemplo a los niños, 
invitar a cenar a mis amigos 
y leer los periódicos. 

Y sin embargo ¿no debería practicar un poco desde ahora? 
Para que la gente que me conoce y que me quiere 
no se escandalice demasiado ni se sorprenda 
si cuando yo sea vieja 
y me visto de púrpura de repente.


Jenny Joseph.



domingo, 27 de marzo de 2016

Mara León 730, Cuando el Cuerpo es Espejo.



“Somos fuertes o frágiles, mientras nuestro cuerpo gira en torno a un eje sobre el que la voluntad de una no ejerce ningún control. "

"A veces tengo miedo, otras no”.

“Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, tuve mucho miedo a la pérdida, entonces pensé que mi carrera como artista había terminado”.

Mara León

No quiero de ninguna manera suprimir el sufrimiento; porque a menudo es lo que lleva a que los artistas se expresen con mayor energía.

Millet




730.


Mara León es alguien que no se rinde, que pelea y ofrece siempre batalla. Sus armas son el cuerpo, su capacidad creativa y la consecuente adaptación al medio. Propuesta que brota desde el dolor y la rabia de una espera interminable. Entonces, hace que el proceso emerja desde una confrontación que lo transforma en arte. 

730.

La vida continua y Mara se atreve a recomponerse, renaciendo desde ese lugar hace lo que más le apasiona en la vida; fotografiar y compartir su historia con el mundo. 

730

Desde el 19 de octubre, una foto de su cuerpo es estampada a diario en las paredes del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. La pegada de carteles reivindicativos se ha expandido como un reguero de pólvora por los centros hospitalarios de España.

730.

A dicha propuesta se une el colectivo indefenso de mujeres que padecen la espera inacabable de una reconstrucción mamaria .

730


A dicha propuesta nos unimos todos.



730


Surge inesperadamente el boceto y con ello algo que va más allá de la mera protesta o queja. Dando comienzo a un peregrinaje que muy en el fondo implica un camino hacia sí; hacia muy dentro de una misma, el retorno a la fuente u origen.

730


Como bien diría Lowen; "Si tú eres tu cuerpo y tu cuerpo eres tú, este expresa quien eres". 



730


Se expone, arriesga con el alma entera por delante. En la imagen no se traduce tan solo el cuerpo, en su mirada traslada todo un contenido, un código y una búsqueda que va más allá de lo curativo.



730


Es la sinopsis de una auténtica obra de arte. Ya que esta apasiona y transcribe un entusiasmo incontenible.


730


El núcleo de la creatividad se encuentra ahí, en ese lugar donde la necesidad y el deseo se transforman inexorablemente en un impulso de exploración y conquista. Exponiendo un silencio corporal que transmite, y por el que al artista o creador no le queda otra alternativa que entregarse y ofrecerse. 

730 

A la autora no le queda ninguna posibilidad de escapar de esa necesidad de fluidez incesante que es el proceso creativo. La naturaleza de actualizar y actualizarse de instante en instante...

730



Es la espera, la consecuencia que conlleva el proceso de reconstruir el cuerpo de nuevo. Son días que se convierten en horas, estos en minutos y luego en segundos. 

730 

Días tarda en teoría la sanidad pública en reconstruir el pecho. Esa es la lista, la flor que impacientemente se deshoja.




730


"Hace poco encontré una moneda en el suelo y, cuando la recogí, alguien que pasaba a mi lado me recomendó guardarla. Es muy poco dinero, no la gastes. Esa moneda te dará suerte, me dijo. Yo le contesté que ya era mujer con suerte, y mi interlocutor siguió su camino, o sin antes dedicarme una mirada de preocupación. Su mirada decía que no fuese engreída, que no tentase a los dioses, que reconociera humildemente estar a merced de la buena o mala suerte. Pues bien, quiero tentar a los dioses, pero a esos que administran la salud pública, la de todos. A esos que deciden cuándo y cómo voy a sentirme otra vez yo, cuando podré ser otra vez un cuerpo entero."



"A las cicatrices hay que mirarlas de cerca para comprender su juego de distancias y magnitudes. Quiero hacer el esfuerzo por convertir una pérdida en algo útil."



 Voy a mirarme cada día. 



Quiero que tú lo hagas conmigo.



Mara León