miércoles, 21 de agosto de 2024

La Virgen de Picasso




En el verano de 1906, Picasso estaba más quemado que la pipa de un indio. Había hecho subir más de treinta veces a Gertrude Stein a su estudio del Bateau-Lavoir para pintar su retrato, pero aquello no fluía. La relación con Matisse le había desbordado, y necesitaba encontrar su propio lenguaje en la pintura.

Entonces, sus dos amigos, Ramón Reventós y Eric Casanovas, le hablaron de un pueblo perdido en el Pirineo catalán. Tras un interminable viaje, Fernande y él se instalaron en la única posada del pueblo, en una habitación del primer piso. 

Dado el magnetismo del pintor, podemos asegurar que revolucionó la vida del pueblo, un lugar anclado en unas costumbres arcaicas y que no estaba preparado para acoger a un personaje tan exigente.


Pero quien más cambió fue el propio Picasso. La experiencia en Gósol supuso un antes y un después en su vida. Obsesionado con lo ibérico y todo lo primitivo, Picasso descubrió una talla policromada de la Virgen en un santuario abandonado en la montaña. Hoy, esta talla se expone en el Museo Nacional de Arte de Cataluña.

Se cuenta que Picasso subía cada día para pintar a la Virgen, hasta que comprendió que ya tenía la respuesta que tanto buscaba. En ese instante, podemos asegurar que cambió todo el arte que se daría en el siglo XX. Regresó a París y terminó el cuadro de Gertrude Stein, su marchante.

El primer cuadro de una representación cubista fue un paisaje de Gósol, que le regaló a Josep Fontdevila, el dueño de la posada. Mientras lo observaba con interés, Fontdevila le dijo:

—Mira, Pablito, déjate de rollos que de la pintura no vas a vivir, pero que sepas que aquí siempre tendrás tu casa.

El cuadro se perdió y hoy es fruto de la leyenda. Su valor se considera incalculable...



domingo, 28 de julio de 2024

El Emperador del Hambre, de Aldo Ares.




«Lo más auténtico de nosotros es nuestra capacidad para crear, superar, soportar, transformar, amar y ser más grandes que nuestro sufrimiento».

Ben Okri


Nos habíamos llevado a la playa dos libros; uno, mi hija Inés, llamado «Nada y así sea». Este debería rondar por casa desde hace al menos 30 años. Es un libro desgarrador en el que la periodista italiana nos aporta datos y testimonios impactantes de la guerra de Vietnam.

Yo elegí el libro «El emperador del hambre» de mi querido amigo Aldo Ares; publicado magníficamente por Elvo editorial. No lo hicimos adrede, pues ni mi hija ni yo sabíamos qué libro se llevaría cada uno. Pero, justo cuando recogía los enseres en el coche para subirlos al apartamento, los dos libros se unieron, algo que ya me dio qué pensar. Dos testimonios, dos conflagraciones, dos miserables guerras; una en Asia, la otra en África.

«El emperador del hambre» lo devoré en seis días; es un texto magnético que te atrapa sin parangón alguno desde sus inicios. Terroríficamente actual, nos sumerge en los pormenores del desconocido país de Guinea Bissau, al menos para mí.

Es una historia que bien podría repetirse en otros lugares del continente, con entramados políticos, muerte y solo muerte, diría el poeta. Es la dictadura del terror, en la que se hace mella la más alta miseria humana. El personaje da realmente asco, lo puedo asegurar; refugiado en el Algarve portugués y a tan solo 60 km de donde leía este libro, situación que consiguió ponerme contra las cuerdas.


La emoción contenida, ese nudo en la garganta unido a la rabia, hacía que el texto se fuera consumiendo a un ritmo frenético. Aldo Ares combina de manera magistral los géneros de novela y de ensayo periodístico, contados en primera persona.

Reconozco haber leído poco sobre la literatura africana, y mi referencia más cercana me llegaba de la mano del escritor Ben Okri, con su novela «El camino hambriento», gracias a los consejos de mi yerno Calum Wheeler, quien insistió en su lectura.

Lectura fácil, sin ornamentos; al grano, diríamos. Eso sí, mostrando la cruda realidad sin tapujos de ningún tipo; la historia repetida, la misma historia de siempre. Tiranía, muerte y solo muerte, lugares donde apenas se desarrolla la condición humana, más una lucha por el poder encarnizada. Sobresale la figura del profesor, tantas veces repetida en la historia: ese profesor que desea salvar el mundo motivado por los más altos ideales, personaje mítico en toda guerra que se precie. Figura que, sin apenas darse cuenta, se ve envuelta en un mundo turbulento en el que nada parece tener salida. Y a pesar de todo, insiste, poniendo en peligro su propia vida y la de su familia.

«Las reglas eran sencillas: nada de reglas», nos diría Khaled Hosseini en su «Cometas en el cielo».

Magnífico el trabajo de campo en lo referente a la magia negra y el vudú; impresiona de veras la crudeza con la que el autor describe la situación, llevando al lector de la mano por entre una selva umbrosa que da lugar a este tipo de situaciones, de míseras perspectivas. Desventuras que nos alejan de cualquier atisbo espiritual o místico. Puedo asegurar que lo que menos le queda a uno son las ganas de solicitar ayuda o consejo a uno de estos hechiceros.


El planteamiento del libro me llevó a comparar lugares como Burkina Faso, Nigeria, la masacre de Halabja o Somalia; zonas que ya había tocado en alguna de mis novelas, ya que en todos esos lugares se vuelve a repetir más de lo mismo: degradación, angustia e infamia.

Digna de reseñar es la relación del dictador Teo y su esposa Carola, entramado psicológico que da lugar a los capítulos más demenciales de la historia, y en el que también hube de comparar dicha relación con otras no menos dignas: Hitler y Eva Braun, Franco y doña Carmen Polo, Nicolae Ceaușescu y Elena Ceaușescu, o Mussolini y Clara Petacci como ejemplos clásicos de la adoración del otro, a pesar del más ruin de los comportamientos.

Una obra de arte para tiempos difíciles, escrita para quienes no se contentan con lo que les cuentan y aquellos que se atreven a desafiar lo establecido. Libro valiente, interesante a más no poder, ideal para quienes buscan algo diferente y se prestan a explorar una literatura comprometida. Es para mí un honor reseñar un libro tremendamente actual, que nos enseña a resistir y, por encima de todo, nos da la posibilidad de explorar la intrincada mente humana, la injusticia y los más altos valores solidarios.

Concluyo con estos versos de Emmanuel Chitsanzo, el poeta de Malawi.


«Aquí estoy llorando al viento,

como si mis gotas se convirtieran en nubes

solo para poder volver como gotas de lluvia».


Del poema, «Recuérdame».


domingo, 21 de enero de 2024

August Natterer y enigma del "Ojo de la Bruja"

 


Hace unos días, exploramos la vida del artista August Natterer, nacido en 1868 en Alemania, quien, a pesar de su exitosa carrera como ingeniero electricista, pasó la mayor parte de su vida en diversos manicomios, debido a su enfermedad mental. Hans Prinzhorn le otorgó el título de «Gran maestro esquizofrénico» en su obra «Maestros de la locura».

El 1 de abril de 1907, la vida de Natterer dio un vuelco cuando experimentó una alucinación relacionada con el juicio final, afirmando que se le aparecieron:  «10,000 imágenes pasaron ante sus ojos durante media hora». Desde entonces, nunca volvió a la normalidad. Aunque anteriormente había tenido éxito como ingeniero, nunca había mostrado signos de su enfermedad, excepto por sufrir ciertos estados de ansiedad.

En un intento por reproducir las imágenes que le aparecieron, Natterer inició su carrera artística. En este análisis, exploraremos su obra más célebre, la cual ha sido extensamente estudiada por psicólogos y psiquiatras: «El ojo de la bruja».


Esta obra, realizada en papel transparente, representa un paisaje que simultáneamente conforma la silueta de una bruja. Un gran lago da forma a un rostro y un extraño muelle definen la transición de la cara al cuello, mientras una avenida conforma los bordes del sombrero. A pesar de la cubierta de la cabeza, las fisuras entre los huesos del cráneo son visibles, convirtiendo a la bruja en una figura espeluznante que se encuentra entre la vida y la muerte.


El enigma del "Ojo de la Bruja", con luz y sin luz.

La parte posterior de la imagen es especialmente enigmática, ya que algunos detalles se repiten, se amplían y se pegan parcialmente con trozos de papel. Inicialmente, los psiquiatras interpretaron esta versión como una expresión de la psicosis de Natterer. 

Pero... lo más inquietante de todo, es cuando un miembro del personal de la Colección Prinzhorn descubrió el verdadero propósito del cuadro: Natterer había creado una imagen que cambiaba cuando se iluminaba desde atrás. Al recibir la luz, las ventanas de algunos edificios se iluminan, aparecen peces en el lago y el ojo ciego de la bruja comienza a ver...

Impresiona ¿verdad?



sábado, 13 de enero de 2024

La censura en los cuentos de los Hermanos Grimm


«Escribo por el solo placer de escribir, para mí solo, sin ninguna finalidad de dinero o publicidad. En mi pobre vida, tan vulgar y tranquila, las frases son aventuras y no recojo otras flores que las metáforas».

Hoy vamos a profundizar en la historia de los Hermanos Grimm y la censura que sufrieron sus obras, obligadas por conceptos morales de la sociedad y su tiempo.

En 1812, los hermanos Grimm publicaron la primera edición de «Cuentos para la infancia y el hogar», que contenían 86 cuentos. La colección fue un éxito inmediato y se convirtió en un clásico de la literatura infantil.

Ellos continuaron recopilando y editando cuentos populares durante toda su vida. La quinta y última edición de «Cuentos para la infancia y el hogar» se publicó en 1857 y contenía 210 cuentos.

Los hermanos Grimm también fueron filólogos y académicos destacados. Jacob Grimm es considerado uno de los fundadores de la filología alemana y Wilhelm Grimm fue un experto en literatura germánica. Tuvieron una influencia significativa en la cultura alemana y mundial. Sus cuentos han sido leídos y disfrutados por generaciones de niños y adultos de todo el mundo.

Los cuentos originales de los hermanos Grimm eran a menudo muy violentos, con escenas de asesinato, mutilación y otros actos vandálicos. Por lo que decidieron suavizar la violencia en sus cuentos para hacerlos más aceptables al público infantil. También contenían alusiones al sexo, como personajes que se casaban sin antes estar comprometidos o que tenían hijos fuera del matrimonio. 


«Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos».

Los hermanos Grimm decidieron eliminar o suavizar estas alusiones para evitar ofender a los lectores. 

Además de estas razones, los hermanos Grimm también censuraron algunos de sus cuentos para hacerlos moralmente aceptables. Por ejemplo, en el cuento original de «Hansel y Gretel», los niños abandonan a su madre, que luego muere de hambre. Los hermanos Grimm cambiaron este final para que los niños se arrepientan de haber abandonado a su madre y la encuentren con vida.

La censura de los cuentos de los hermanos Grimm fue controvertida para su época. Algunos críticos argumentaron que los hermanos estaban dañando la integridad de los cuentos populares. Otros argumentaron que los cambios eran necesarios para hacer los cuentos más apropiados para el público infantil.

Hoy en día, sus cuentos son una parte integral de la cultura popular. Las versiones censuradas de los cuentos son las que se conocen y leen con más frecuencia. Sin embargo, también hay disponibles ediciones de los cuentos originales, que ofrecen una visión más completa de la tradición oral alemana.


En las primeras ediciones de «Cuentos para la infancia y el hogar», los hermanos Grimm eliminaron o suavizaron muchas escenas de violencia, como el asesinato de los padres de Blancanieves por su madrastra, el asesinato de la abuela de Caperucita Roja por el lobo o el intento de asesinato de Hansel y Gretel por su madre.

También eliminaron o suavizaron muchas alusiones al sexo en sus cuentos. Por ejemplo, en el cuento original de «Rapunzel», la princesa Rapunzel queda embarazada del príncipe después de que él la visite en la torre. Los hermanos Grimm cambiaron este final para que Rapunzel se case con el príncipe, tras rescatarla de la torre.

Eliminaron o suavizaron muchos temas religiosos en sus cuentos. Por ejemplo, en el cuento original de «Blancanieves», la manzana envenenada que la reina malvada le da a Blancanieves está bendecida por una hechicera. 

Los hermanos Grimm cambiaron este final para que la manzana envenenada sea simplemente una manzana envenenada; además de los cambios morales en sus cuentos. Por ejemplo, en el cuento original de «Hansel y Gretel», los niños abandonan a su madre en el bosque para que muera de hambre. 


La censura de los cuentos de los hermanos Grimm fue un proceso complejo que estuvo influenciado por una variedad de factores, incluyendo las creencias personales de los hermanos, las expectativas del público lector y los cambios sociales y culturales de la época.

Hay que destacar que las obras de los hermanos, Jacob y Wilhelm Grimm, no fueron censuradas en sí mismas. Sin embargo, algunas de las historias que recopilaron y publicaron fueron objeto de controversia y críticas debido a su contenido violento y a veces perturbador.


«Estudia las frases que parecen ciertas y ponlas en duda».

Los Hermanos Grimm recopilaron y publicaron sus cuentos a principios del siglo XIX, en un momento en el que las normas culturales y las sensibilidades eran diferentes a las actuales. Muchas de sus historias eran versiones más crudas y oscuras de cuentos populares que se contaban oralmente en la época. A medida que la literatura infantil y las expectativas culturales evolucionaron, algunas de estas historias fueron consideradas inapropiadas para los niños.

Los cuentos recopilados por los Hermanos Grimm han experimentado cambios y adaptaciones a lo largo del tiempo, pero no todos fueron censurados de manera sistemática. En lugar de una censura formal, lo que ha ocurrido es una serie de modificaciones y ediciones destinadas a hacer que las historias fueran más apropiadas para diferentes audiencias, especialmente para los niños. Algunas de las adaptaciones y censuras han incluido:

Violencia explícita:

Algunas historias originales incluían escenas violentas o finales impactantes. Por ejemplo, en la versión original de "Cenicienta", las hermanastras malvadas se cortan los dedos de los pies y el talón para tratar de ajustarse al zapato de cristal. En otras historias, los personajes pueden enfrentar castigos más severos o situaciones más peligrosas.


Contenido sexual:

Algunos cuentos populares contenían elementos más explícitos o sugerentes que han sido atenuados en las adaptaciones posteriores. Por ejemplo, en la versión original de «Caperucita Roja», la historia puede incluir referencias más explícitas a la amenaza del lobo.

Moralidad y religión:

Algunas adaptaciones han suavizado o eliminado elementos religiosos o morales específicos que podrían no ser considerados apropiados en contextos más laicos o diversos.

Estereotipos culturales:

En algunas versiones, se han ajustado o eliminado estereotipos culturales que podrían ser considerados ofensivos en la actualidad.


Se dice que Jacob y Wilhelm Grimm eran muy cercanos y compartían un vínculo fraternal fuerte. Una anécdota notable destaca su colaboración y compromiso mutuo durante la recopilación de cuentos de hadas. Cuentan que los hermanos Grimm solían trabajar juntos incansablemente en la colección, a menudo entrevistando a personas de la comunidad y recopilando historias populares.

En una ocasión, Jacob Grimm estaba enfermo y postrado en cama. A pesar de su estado de salud, Wilhelm continuó la recopilación de cuentos y le leía a Jacob las historias que recopilaba para obtener su aprobación y comentarios. Esta anécdota ilustra no solo su colaboración estrecha, sino también la dedicación y el esfuerzo que pusieron en su trabajo conjunto.

La relación fraternal y el compromiso con su obra han contribuido a consolidar la imagen de los Hermanos Grimm como colaboradores y defensores de la literatura y la cultura alemanas.


Los Hermanos Grimm eran apasionados por los idiomas y la lingüística desde una edad temprana. En su juventud, mientras estudiaban en la Universidad de Marburgo, Jacob y Wilhelm Grimm participaron en un juego lingüístico poco convencional. Se retaron mutuamente a comunicarse únicamente a través de citas y fragmentos de textos clásicos que habían estudiado, abordando cualquier situación diaria con fragmentos de poesía o prosa.

Esta peculiar forma de interacción no solo demostró su profundo conocimiento lingüístico, sino también su amor por la literatura y su habilidad para encontrar aplicaciones creativas para sus estudios. La anécdota destaca el carácter apasionado e intelectualmente estimulante de los Hermanos Grimm, que no solo se limitaban a recopilar cuentos populares, sino que también exploraban de manera activa la riqueza del lenguaje y la literatura.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado...

Aunque, obviamente continuará...

martes, 9 de enero de 2024

Augusto Natterer y la vida aparecida I

 


«Mis ojos en el momento de la aparición (1913)»


Augusto Natterer nació en 1868 en Alemania, en Schornreute, un barrio de Ravensburg, y era el hijo menor de nueve hermanos.

Natterer estudió ingeniería, se casó, viajó mucho y emprendió una exitosa carrera como electricista antes de sufrir delirios y trastornos de ansiedad. 

El 1 de abril de 1907, experimentó una alucinación relacionada con el juicio final, durante la cual afirmaba que le aparecieron "10,000 imágenes que pasaron ante sus ojos durante media hora".

A partir de este evento que cambiaría su vida, Natterer sostuvo que era el hijo adoptivo de Napoleón y el redentor del mundo. Esta visión le proporcionó una inmensa inspiración artística que más tarde exhibiría en sus obras. 

Natterer fue uno de los "maestros esquizofrénicos" descritos por Hans Prinzhorn en su obra titulada "Expresiones de la locura".


El pastor milagroso (1919)

En su intento de reconstruir la alucinación sufrida en 1907, comenzó a crear dibujos. De esta manera, Natterer nos permite compartir su experiencia de la maravillosa apariencia "milagrosa" de las imágenes. Sin embargo, este intento no logra transmitir el tremendo impacto que le causó su alucinación y que resultó en su ingreso a una sala psiquiátrica.


Gehmalin (1920)

"Vi una mancha blanca en las nubes absolutamente cercana; todas las nubes se detuvieron. Luego, la mancha blanca se fue y permaneció todo el tiempo como una tabla en el cielo. En el mismo tablero, en la pantalla o en el escenario, se sucedían imágenes tan rápidas como un flash, unas 10,000 en media hora... 

Apareció Dios mismo, la bruja que creó el mundo, entre visiones mundanas: imágenes de guerra, continentes, monumentos conmemorativos, castillos, hermosos castillos, simplemente la gloria del mundo, pero todo esto para ver en imágenes supremas. Tenían al menos veinte metros de tamaño, eran claras para observar, casi sin color como fotografías... 

Las imágenes eran epifanías del Juicio Final. Cristo no pudo cumplir la salvación porque fue crucificado temprano... Dios me los reveló para cumplir la salvación".


Eje del Mundo con Conejo (1919)

En el psiquiátrico, fue rebautizado como Neter por su psiquiatra para protegerlo a él y a su familia del inmenso estigma social asociado a los trastornos mentales de aquella época. 

Las obras de Natterer suelen estudiarse científica y artísticamente. Esta terrible experiencia lo llevó a un intento de suicidio y al internamiento en el primero de los manicomios que ocuparía durante los veintiséis años restantes de su vida. A partir de entonces, Natterer sostuvo que era hijo ilegítimo del emperador Napoleón y el redentor del mundo. August Natterer murió de insuficiencia cardíaca en una institución cerca de Rottweil en 1933.

viernes, 29 de diciembre de 2023

Charles Dickens y las mujeres del Urania College



"Concéntrate en todo lo bueno que te pasa, que a todos nos pasa mucho; y no en las desgracias, que a todos nos pasa alguna".

***

En 1842, después del regreso del prolífico escritor a Inglaterra y su triunfal gira por los Estados Unidos, la desgracia y el hambre se afincaron en su país. El precio del pan se duplicaba debido a las malas cosechas, y la pobreza se infiltraba en las ciudades, abrumadas por campesinos en busca de una pequeña caridad. 

La industria algodonera, antaño orgullo de Inglaterra, atravesaba una pronunciada decadencia, generando largas filas en las casas y comedores de caridad en las calles de cualquier ciudad del país.


Dickens, defensor declarado de las libertades civiles y religiosas, así como de los derechos humanos, se horrorizaba ante el creciente odio de clases. El ciclo comenzaba con el cierre de fábricas, desencadenando huelgas que, rápidamente, se tornaban violentas y culminaban con el envío de tropas para sofocarlas.

En medio de los llamados "Hambrientos Cuarenta", la prostitución femenina emergía como una de las realidades más distintivas de la época.

La señora Angela Burdett-Coutts, adinerada y filantrópica solterona, ferviente lectora de Charles Dickens, se convirtió en la principal financiera del Urania College. Dickens le propuso la idea de financiar una entidad que ayudara de alguna manera a rehacer la vida de estas mujeres, llevadas a la prostitución por una imperante necesidad.


La señora Angela abrazó entusiasmada la propuesta de Dickens, convirtiéndose así en la principal benefactora del Urania College. Insistió en que el respetado novelista se pusiera al frente de la institución.

Urania, era un refugio para mujeres caídas, concebido y parcialmente financiado por el propio Dickens, quien lo dirigió con dedicación durante casi quince años. 


El proceso de admisión requería que la aspirante hiciera a Dickens un detallado relato de su desgracia. Esta confesión se realizaba una sola vez, y a partir de entonces, la mujer se comprometía a guardar silencio absoluto sobre su pasado. Ni el personal ni las compañeras del instituto debían conocer las circunstancias de su vida. El silencio se extendía incluso a sus vidas futuras.

Contar por única vez sus desventuras, guardar silencio para siempre, adquirir habilidades domésticas, viajar a algún rincón del Imperio, encontrar un buen hombre, casarse y tener hijos; era el programa de Urania, algo similar al guion de un melodrama de cine con final feliz.


El propio Dickens, con un interés aparentemente terapéutico, realizaba la única entrevista con las aspirantes. Fundador de la institución y de mentalidad freudiana, Dickens exigía que las mujeres llevaran una nueva vida orientada a recuperar el decoro, aprender oficios y destrezas hogareñas. Llevaba un meticuloso registro de entrevistas, así como del desempeño y los progresos de las pupilas en un volumen característicamente llamado "Libro de Casos", que solo él pudo leer.

Alrededor de cien mujeres pasaron por Urania durante los quince años en que sirvió como "refugio societario", según el término de Dickens. Un informe de 1853 detalla que 26 de las primeras 54 pupilas emigraron a Australia y lograron reconstruir con éxito sus vidas. Catorce decidieron abandonar Urania y otras diez fueron expulsadas.


Emma tenía quince años cuando solicitó ingresar en Urania. Antes de prostituirse, vivió una verdadera odisea como obrera infantil en la fábrica de betún donde, aún siendo niño, Dickens había trabajado incansablemente para mantener a su padre encarcelado por deudas. La coincidencia impactó profundamente al autor de "Historia de dos ciudades", generando una especial empatía por Emma, a quien cuidó con esmero durante toda su vida.

La fábrica, conocida como Warren's Blacking Factory, estaba ubicada en la orilla del río Támesis, cerca de la estación de Charing Cross de Londres. Dickens tenía 12 años cuando comenzó a trabajar allí en 1824. Las condiciones de trabajo eran extremadamente duras: 10 horas al día, seis días a la semana, por un salario de 6 peniques diarios. Su trabajo consistía en pegar etiquetas en los botes de betún, una tarea repetitiva y monótona.

Dickens detestaba su labor en la fábrica, considerándola una humillación y sintiéndose prisionero. En una carta a su amigo John Forster, expresó:

"Mi trabajo era pegar etiquetas en botes de betún. Era agotador y miserable, rodeado de niños tan desafortunados como yo".


La experiencia de Dickens en la fábrica dejó una profunda huella en su vida y obra. Novelas como "Oliver Twist" y "David Copperfield" exploran temas como la pobreza, la desigualdad social y la injusticia.

La visita de Elizabeth Gaskell a Urania Cottage en 1852 aumentó la visibilidad de la residencia. Gaskell, amiga de Dickens y novelista destacada, elogió el trabajo realizado en Urania Cottage en una carta al propio Dickens. Su respaldo contribuyó a su creciente popularidad.

Urania Cottage cerró en 1858, pero su legado perdura. Ayudó a cambiar la percepción de las mujeres jóvenes que habían sido prostitutas, demostrando que podían transformar sus vidas y encontrar un futuro mejor.

¡Un brindis por el señor Dickens!

sábado, 23 de diciembre de 2023

Esa noche en la que Vincent Van Gogh se deshizo de su oreja

 


"Puse mi corazón y mi alma en mi trabajo, 
y he perdido mi mente en el proceso".

En una noche como la de hoy, hace 135 años; es decir, en la noche del 23 de diciembre de 1888, sucedió que Vincent Van Gogh entregó su oreja a una mujer en un burdel local llamada Rachel. Al día siguiente, el 25 de diciembre, la policía fue alertada por el propietario del burdel y encontraron a Van Gogh en su casa, gravemente herido.

La oreja cortada fue recuperada del lugar donde Van Gogh la dejó y se dice que fue entregada a un médico llamado Félix Rey, quien trató al pintor después del incidente. Este trágico episodio es parte de la compleja biografía de Vincent van Gogh y ha suscitado mucho interés y debate a lo largo de los años.


Las circunstancias exactas de lo que sucedió esa noche siguen siendo un misterio. La versión más aceptada es que Van Gogh se cortó la oreja a sí mismo después de una discusión con su amigo y colega, Paul Gauguin. Los dos artistas habían estado viviendo juntos en la Casa Amarilla de Arles, Francia, durante varios meses, y su relación se había vuelto cada vez más tensa.


La noche del 23 de diciembre, Van Gogh y Gauguin tuvieron una discusión particularmente acalorada. Gauguin se fue de la Casa Amarilla y Van Gogh quedó solo, angustiado y enojado. Es posible que haya experimentado alucinaciones o delirios, o que haya sufrido un ataque de epilepsia, que era una condición médica que sufría, aunque también existiese la posibilidad de que se hubiese puesto de absenta hasta el cogote.

A la mañana siguiente, Gauguin regresó a la Casa Amarilla y encontró a Van Gogh inconsciente en su cama. Van Gogh fue llevado al hospital, donde recibió tratamiento por su herida. La oreja de Van Gogh nunca se encontró. Algunos creen que fue enterrada en el jardín de la Casa Amarilla, mientras que otros creen que fue arrojada al río Ródano.


"El arte es para consolar a los que están quebrantados por la vida".

El acto de Van Gogh de cortarse la oreja fue un evento traumático que tuvo un profundo impacto en su vida y obra. Se cree que el incidente contribuyó a su deterioro mental, que finalmente lo llevó a suicidarse en 1890.

La mañana después de cortarse la oreja, Van Gogh escribió una carta a su hermano Theo. En la carta, Van Gogh describe lo que sucedió la noche anterior. Esta carta es una fuente importante de información sobre lo que sucedió la noche de la oreja cortada. La carta muestra que Van Gogh estaba muy angustiado y que no estaba en control de sus acciones.


En 2002, una periodista francesa llamada Martine Gosset afirmó haber encontrado la oreja de Van Gogh. Gosset dijo que había recibido la oreja de un hombre que se presentó como un descendiente de la prostituta Rachel, a quien Van Gogh le había regalado la oreja.

Sin embargo, la autenticidad de la oreja encontrada por Gosset fue rápidamente cuestionada. Los expertos en arte dudaban de que la oreja fuera la de Van Gogh, ya que estaba en un estado de conservación demasiado bueno. Además, la historia del hombre que la había encontrado era poco creíble.

En 2003, el Museo Van Gogh de Ámsterdam realizó una investigación sobre la oreja encontrada por Gosset. Los expertos del museo examinaron la oreja y concluyeron que no era la de Van Gogh. La oreja era demasiado pequeña y tenía la forma incorrecta. Además, la oreja estaba hecha de cera, no de carne. Por lo tanto, continuamos con el misterio…

miércoles, 20 de diciembre de 2023

El Cascanueces y el Rey de los Ratones, algo más que una simple historia


E.T.A. Hoffmann, cuyo nombre completo es Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, fue ciertamente una figura peculiar y fascinante del romanticismo alemán. Además de ser un escritor, también fue jurista, dibujante y compositor musical. Su vida estuvo marcada por una mezcla de creatividad, imaginación, y también por momentos de desafíos personales.

Ya hicimos referencia en el blog con «El hombre de arena», uno de los cuentos más enigmáticos y terroríficos, por qué no decirlo, del autor. 

Hoffmann tenía una inclinación por lo fantástico y lo surrealista en sus obras literarias, y su imaginación única le valió reconocimiento en el ámbito literario. Al mismo tiempo, enfrentó luchas personales, incluyendo problemas de salud y desafíos en su carrera legal.


En cuanto a su interés por los autómatas y la mecánica, refleja su fascinación por la intersección entre lo humano y lo artificial, un tema que aparece en muchas de sus obras. Aunque puede parecer extraño desde nuestra perspectiva contemporánea, este tipo de intereses eran relativamente comunes en la Europa del siglo XIX, especialmente entre los románticos, que a menudo exploraban los límites de la realidad y la imaginación.

Resumiendo, Hoffmann fue, de hecho, una figura multifacética y única en la historia literaria y artística.

«El Cascanueces y el Rey de los Ratones» es una obra clásica escrita por E.T.A. Hoffmann. Este cuento fue publicado por primera vez en 1816 como parte de la colección de Hoffmann titulada «Cuentos nocturnos para niños». La historia ha ganado popularidad y es conocida principalmente por haber inspirado el famoso ballet «El Cascanueces» de Piotr Ilich Chaikovski.


La trama del cuento habla de Clara, una niña que recibe un cascanueces como regalo en la víspera de Navidad. Durante la noche, el cascanueces cobra vida y se enfrenta al malvado Rey de los Ratones. Después de la batalla, el cascanueces se transforma en un príncipe y lleva a Clara a un reino mágico lleno de dulces y juguetes.

Hoffmann, logra combinar la inocencia de un cuento de hadas con elementos más siniestros y oníricos. 

La adaptación de Chaikovski para el ballet, estrenada en 1892, contribuyó significativamente a la popularidad de la historia, convirtiéndola en una obra clásica de la literatura infantil y la música clásica.


«El Cascanueces y el Rey de los Ratones» es un cuento que ha sido interpretado de diversas maneras a lo largo del tiempo, y su simbología puede variar según las interpretaciones. Pero vamos a mojarnos un poco… aquí os dejo algunas de las posibles interpretaciones y simbolismos asociados con la historia:

El viaje del héroe: La historia sigue el patrón clásico del «viaje del héroe», donde Clara se embarca en una aventura que la lleva a enfrentarse a desafíos, superar obstáculos y regresar transformada. Este viaje puede simbolizar el proceso de iniciación, maduración y autodescubrimiento.

Dualidad entre el bien y el mal: La lucha entre el Cascanueces y el Rey de los Ratones puede representar la dualidad del bien y el mal. La transformación del Cascanueces después de la batalla sugiere la victoria del bien sobre el mal.

El poder del imaginario: La visita de Clara al reino mágico después de la batalla puede interpretarse como un escape, una salida a un mundo de la imaginación y la fantasía. Este reino simboliza la capacidad de la mente humana para crear mundos maravillosos y escapar de la realidad.

El paso de la infancia a la madurez: El cuento puede considerarse como una alegoría del paso de la infancia a la madurez. Clara, al enfrentarse a desafíos y descubrir un mundo mágico, representa el crecimiento y la transición hacia el discernimiento.

El poder transformador de la fantasía: La capacidad del Cascanueces para transformarse de un simple muñeco en un príncipe simboliza el poder transformador de la fantasía y la imaginación, mostrando cómo estas pueden cambiar nuestra percepción de la realidad.

El subconsciente y los sueños: La historia se desarrolla en gran medida en un mundo de sueños y fantasía, sugiriendo la importancia del subconsciente y los sueños en la vida psicológica. La batalla entre el Cascanueces y el Rey de los Ratones, así como la posterior visita al Reino de los Dulces, podrían simbolizar la lucha entre las fuerzas del subconsciente y la búsqueda de la realización personal a través de los sueños.

La transformación y el desarrollo personal: La transformación del Cascanueces en un príncipe después de la batalla podría representar procesos de cambio y desarrollo personal. Este elemento podría sugerir que a través de la confrontación de los miedos (representados por el Rey de los Ratones), uno puede experimentar un crecimiento personal y transformarse en una versión mejorada de sí mismo.

El contraste entre la realidad y la fantasía: La historia también puede explorar la relación entre la realidad y la fantasía, sugiriendo que la mente humana tiene la capacidad de escapar de la realidad a través de la imaginación y los sueños. Este contraste podría reflejar la dualidad de la mente humana y cómo las personas a menudo buscan refugio en la fantasía para lidiar con las complejidades de la vida.

La dualidad de las emociones: La dualidad entre el Rey de los Ratones y el Cascanueces también podría interpretarse como la representación simbólica de las emociones humanas. La batalla podría simbolizar la lucha interna entre emociones negativas y positivas, y la victoria del Cascanueces podría sugerir la capacidad de superar las emociones destructivas.


El ballet «El Cascanueces» fue encargado por el director de los Teatros Imperiales de San Petersburgo, Ivan Vsevolozhsky, al compositor Piotr Ilich Chaikovski. Chaikovski, inicialmente, no estaba muy entusiasmado con la idea y consideró que la historia era demasiado infantil. Además, el ballet no fue inicialmente bien recibido por el público y la crítica.

La ironía reside en que hoy en día «El Cascanueces» es uno de los ballets más populares y ejecutados del mundo, especialmente durante la temporada navideña. La suite orquestal derivada del ballet, que incluye la famosa «Danza del Hada de Azúcar», es ampliamente conocida y apreciada.


La transformación de la percepción de «El Cascanueces» de un proyecto inicialmente despreciado a una obra maestra atemporal destaca cómo la apreciación del arte puede evolucionar con el tiempo y cómo una obra que puede no ser comprendida o apreciada en un momento dado puede convertirse en un clásico duradero.

Otra anécdota interesante relacionada con «El Cascanueces» está vinculada a la propia vida del autor del cuento original, E.T.A. Hoffmann.

Hoffmann era un apasionado por los juguetes y la mecánica, y su fascinación por las marionetas y autómatas se refleja en la historia.

En su vida cotidiana, E.T.A. Hoffmann tenía un interés especial en construir y coleccionar autómatas, figuras mecánicas que imitaban movimientos humanos. Se dice que incluso incorporó algunos de estos autómatas en sus lecturas y eventos literarios, creando un ambiente único y fantástico para sus espectadores.

Esta conexión entre la vida personal del autor y su obra resalta cómo Hoffmann incorporó sus propias pasiones e intereses en sus creaciones literarias, dando una dimensión adicional a la historia del Cascanueces y su mundo mágico.