lunes, 11 de diciembre de 2023

Hansel y Gretel o la trama del abandono.



Hoy toca sumergirnos en el mundo de los hermanos Grimm. Concretamente en el cuento «Hansel y Gretel», que fue recopilado y publicado, en su famosa colección de cuentos de hadas titulada; «Cuentos de la infancia y del hogar». 

La primera edición de esta colección fue publicada en dos volúmenes, el primero en 1812 y el segundo en 1815. Sin embargo, «Hansel y Gretel» fue incluido en la segunda edición revisada, que se publicó en 1819. La colección experimentó varias ediciones y revisado a lo largo de los años, pero la versión que conocemos hoy en día es en gran medida la que fue publicada en la séptima edición en 1857.


La trama de cuento, nos relata a dos hermanos que son abandonados en el bosque por sus padres debido a la escasez de alimentos. En su intento de regresar a casa, Hansel utiliza migas de pan para marcar el camino. Sin embargo, las migas son devoradas por los pájaros y los niños se desorientan y pierden.

Tras vagar por el bosque, al fin encuentran una casa construidas con golosinas y dulces. Hambrientos, comienzan a comérsela sin darse cuenta de que la casa pertenece a una bruja malvada. La bruja los captura y los mantiene prisioneros con la intención de comérselos.

Gretel, astuta, engaña a la bruja y logra liberar a su hermano. Juntos, consiguen empujar a la bruja dentro de su propio horno, y de esa manera lograrán escapar. Después de derrotar a la bruja, encuentran una fortuna en el interior de la casa de la bruja. Al regresar a su hogar, descubren que su madre ya ha fallecido. Con su padre, ahora arrepentido, viven felices con las riquezas que encontraron en la casa de la bruja.


Dentro del ámbito de la psicología moderna, se podrían interpretar diversos análisis sobre los cuentos de hadas, incluyendo «Hansel y Gretel». Aunque es importante destacar que estas interpretaciones son subjetivas y pueden variar según el enfoque teórico y el punto de vista del analista. 

El síndrome del niño abandonado es una condición de comportamiento o psicológica que resulta principalmente del abandono del niño por parte de los padres de una manera voluntaria o por la pérdida de uno o ambos padres. El abandono puede ser físico (el padre/madre no está presente en la vida del niño) o emocional (el padre/madre retiene afecto, nutrición o estimulación)

Para algunos niños el abandono es principalmente físico. El abandono físico ocurre cuando las condiciones físicas necesarias para prosperar han sido reemplazadas por:

Carencia de supervisión apropiada.

Provisión inadecuada de nutrición y comidas.

Ropa inadecuada, vivienda, calor, o refugio.

Abuso físico y/o sexual.

Verbal y/o abuso emocional (avergonzamiento, rechazo).

Negligencia

Algunos psicólogos y expertos, como Gustav Jung, han sugerido conexiones entre elementos de los cuentos de hadas y ciertos aspectos psicológicos. Aquí hay algunas interpretaciones posibles desde diferentes perspectivas:

Desarrollo Infantil:

Desde una perspectiva del desarrollo infantil, el cuento podría abordar temas como la separación de los padres (abandono en el bosque), la lucha por la supervivencia y la resiliencia de los niños ante situaciones difíciles.

Algunos elementos pueden interpretarse simbólicamente. La casa de dulces podría representar deseos y placeres tentadores, mientras que la bruja podría simbolizar amenazas o conflictos inconscientes.

También se podría analizar la dinámica familiar, especialmente el acto de los padres al abandonar a los niños y cómo esto puede influir en la percepción de la seguridad y la confianza en las relaciones familiares.

Desde una perspectiva más general, el cuento también podría abordar el tema del miedo y cómo los niños enfrentan y superan situaciones aterradoras. Además, el proceso de aprendizaje y la toma de decisiones por parte de Hansel y Gretel son aspectos que podrían analizarse en términos de desarrollo cognitivo y emocional.


Bruno Bettelheim, en su obra «Psicoanálisis de los cuentos de hadas», ofrece un enfoque psicoanalítico para analizar los cuentos de hadas, incluyendo «Hansel y Gretel». Aquí hay algunos aspectos clave de su interpretación:

Bettelheim argumenta que los cuentos de hadas no solo son entretenimientos infantiles, sino que también desempeñan un papel crucial en el desarrollo psicológico de los niños. Él sostiene que los elementos simbólicos de los cuentos de hadas ofrecen a los niños una manera de comprender y procesar sus propias emociones y experiencias.

Bettelheim considera a Hansel y Gretel como arquetipos que representan aspectos universales de la experiencia humana. Por ejemplo, interpreta la casa de dulces como un símbolo del deseo y la satisfacción inmediata, mientras que la bruja representa la figura materna malévola o autoridad opresiva.

La casa de los pasteles:

Representa las tentaciones y placeres efímeros de la vida. Puede interpretarse como un cebo utilizado por el malvado brujo para atraer a los niños.

La atracción hacia lo dulce y apetitoso puede reflejar la búsqueda de placer instantáneo y gratificación, a menudo presente en la infancia.


Las migas de pan:

Originalmente, las migajas de pan sirven como marcadores para que Hansel y Gretel encuentren su camino de regreso. Sin embargo, también pueden simbolizar la fragilidad de la seguridad y la confianza ante un entorno peligroso. Las migajas pueden representar la vulnerabilidad y la necesidad de tener una guía constante en la vida, especialmente en situaciones desconocidas.

La bruja:

Puede interpretarse como un arquetipo de la figura materna malévola o la amenaza desconocida en la vida de los niños. La figura de la bruja puede representar los miedos infantiles hacia las figuras de autoridad o la pérdida de inocencia. También puedes explorarse desde una perspectiva de lucha entre el bien y el mal dentro de la psique infantil.

sábado, 2 de diciembre de 2023

Abrir los ojos

 


«Y cuando estés cerca yo tomaré tus ojos, y los pondré en lugar de los míos. Y tú tomaras mis ojos, y los pondrás en el lugar de los tuyos. Y entonces, yo te miraré a ti con tus ojos y tú me mirarás con los míos».

J. Moreno


Abrir los ojos y mirar. percibir cuánto nos rodea, a ser posible ofertando algo de ternura.

Mirar sin ver, ver sin mirar.

Abrir los ojos a la emoción, a lo más sencillo de todo, a lo más simple.

Mirar sin ver, ver sin mirar.

Abrir los ojos e intentar concebir el latido de las cosas ¡Cuanta ilusión va puesta en ello!

Mirar sin ver, ver sin mirar.

Abrir los ojos ante los que se agitan a tu lado, y que ahora no pasan a ser más que sombras.

Mirar sin ver, ver sin mirar.

Abrir los ojos y oír cuanto no se dice, ese silencio que habla por sí solo.

Mirar sin ver, ver sin mirar.

Abrir los ojos a la oscuridad, los colores y también las esquinas.

Mirar sin ver, ver sin mirar.

Abrir los ojos para descubrir justo lo necesario y prescindir del resto.

Mirar sin ver, ver sin mirar.

Abrir los ojos sin juicios de ningún tipo.

Mirar sin ver, ver sin mirar.

Abrir los ojos para poder mirar al otro.

Mirar sin ver, ver sin mirar.

«Dejar que los ojos hagan su trabajo de mirar
y… permitirse uno ser su propio novelista».

Fritz Perls.

lunes, 27 de noviembre de 2023

Marc Chagall y el violinista sobre el tejado



El pintor Marc Chagall inmortalizó a su tío Neuch en un retrato, situándolo con su violín sobre el tejado de su casa. Chagall pintó a su tío en varias ocasiones y durante su infancia, en Vitebsk, tuvo la oportunidad de escuchar a menudo a su tío tocar el violín. El sonido envolvía su mundo infantil, y esto se refleja en la frecuencia con la que este personaje aparece en sus obras.

«Cada sábado, tío Neuch se ponía un taled cualquiera y leía la Biblia en voz alta. Tocaba el violín, como un zapatero. El abuelo le escuchaba y soñaba. Tan solo Rembrandt hubiera sabido lo que pensaba el viejo abuelo, carnicero, comerciante, cantor, mientras su hijo tocaba el violín en la ventana, delante de los cristales sucios, recubiertos de gotas de lluvia y huellas de dedos».

Marc Chagall


Su tío Neuch. aparece en «El violinista verde» (1923), «Músico con violín» (1919), «La boda» (1944), «El violinista azul» (1947), «Circo en la aldea» (1969), entre muchos otros.

La elección del violinista como símbolo del destino hebreo revela agudeza. En el torbellino de la historia, el judío personifica a aquel que se esfuerza por destilar armonía a pesar de su precaria ubicación en la cúspide de un tejado, habilidad que exige equilibrio e inveterado optimismo.


Joseph Stein adaptó la obra de Scholem Aleijem, «Tevie y sus hijas» o «Tevie el lechero» (1894), y rescató dicha imagen para concebir su recordado éxito musical: «El violinista sobre el tejado».

Esta obra representa la primera incursión de las célebres comedias musicales en temáticas serias, como la persecución y la pobreza. Aborda las penurias de los hebreos en el shtétel de Anatevka durante la Rusia zarista de 1905, así como las dificultades de Tevie, su esposa Golde y sus cinco hijas para preservar la tradición en un mundo que experimenta cambios vertiginosos.


Los decorados se inspiraron en el mundo pictórico de Chagall. Batió todos los récords de permanencia en Broadway con más de 3000 representaciones y tardó nada menos que diez años en ser superado, esta vez por el musical "Grease".

Posteriormente, en 1971, llegó la versión cinematográfica de Norman Jewison, que recibió tres Óscar y ocho nominaciones.



miércoles, 22 de noviembre de 2023

La leyenda de Zaida



Ayer hacíamos referencia a esta leyenda que, por casualidad, leímos en París. Sí, es verdaderamente extraño que la figura del rey poeta y su hija se me manifestaran tan lejos de aquí. Es una leyenda bastante desconocida y que no figura en los libros locales.

Zaida fue hija de al-Mutámid, casada muy joven con al-Ma´mún, rey de la taifa de Córdoba.

Sucedió entonces lo de la invasión almorávide, tomando Málaga y Granada con asombrosa rapidez. Curiosamente, el enemigo venía del sur y no del norte, dada la extraordinaria amistad que mantenían al-Mutámid y Alfonso VI.


Los almorávides avanzaron hasta tomar Córdoba, un 26 de marzo de 1091; la lucha fue encarnizada en la que al Ma´mún cayó defendiendo la plaza y en la que los almorávides le cortaron la cabeza; se cuenta que entraron en Córdoba con la cabeza por bandera. Zaida se refugió en el castillo de Almodóvar del Río.

Al-Mutámid, el último rey de la taifa sevillana, perteneciente a la dinastía Abbadí, sabía que sin ayuda no podía defender el Sevilla, por lo que mandó pedir socorro al rey Alfonso VI. Este mandó un ejército, al mando de Álvar Falez, hacia Almodóvar del Río, con la intención de cortar el paso hacia Sevilla a los almorávides.


Tras una feroz batalla, consiguieron sacar a Zaida y trasladarla a Toledo. Derrotado al-Mutámid, Zaida intentó salvar y trasladar a Toledo lo más selecto de los conocimientos y las artes que por entonces se daban en Sevilla, por lo que la corte castellana se llenó de poetas y músicos, cuestión que levantó recelo entre los nobles castellanos.

Enamorado hasta los huesos, el Rey la tomó por consorte, iniciando una hermosa historia de amor. Era bajita, de gran temperamento y dada a las artes, elegante como solo puede ser la hija de un rey. Hermosa como las flores y de ojos verdes; Eso nos cuenta la tradición.


El Rey había estado casado al menos tres veces, pero ninguna de sus esposas le había dado un varón. Zaida concibió a Sancho, lo que hizo tirarse de los pelos a la nobleza castellana. Entonces Zaida, por amor, se hizo bautizar en Burgos tomando el nombre de Isabel.

Mientras estuvo en el trono, el reino prosperó, hasta que, con catorce años y ocho meses, su hijo Sancho fue traicionado en la batalla de Uclés. Sancho era el heredero y estaba destinado a gobernar León, Castilla, Galicia y Portugal. Si Sancho hubiera llegado al poder, era obvio que su sangre andalusí se hubiera mezclado con la castellana y; ¡Dios nos pille confesados!

Dicha situación levantaba un polvorín entre una nobleza que jamás consentiría dicho desatino, razón por la que planearon el asesinato de Sancho en plena batalla. Mientras, y sin que jamás llegase a enterarse del asesinato de su hijo, fallecía la princesa Zaida debido al parto de una niña. La leyenda nos dice que tenía treinta y cuatro años de edad.


Al quedar el rey Alfonso VI sin su hijo, la herencia del reino pasó a su hija, Urraca I de León. Las posteriores desavenencias matrimoniales de Urraca con su marido, el rey de Aragón Alfonso I el Batallador, originaron luchas internas que retrasaron la reconquista y dieron pie al nacimiento de Portugal, al pretendiente Teresa convertirse en reino el condado que heredó de su padre.

Hoy, los restos de Zaida se encuentran en el monasterio de Benedictinas de Sahagún en León, junto con los de Alfonso VI.

lunes, 20 de noviembre de 2023

Hans Christian Andersen, ese Patito Feo

 


«Soy un alma extraña, un alma solitaria, que no encuentra su lugar en el mundo».

Hans Christian Andersen nació el 2 de abril de 1805 en Odense, Dinamarca. Su padre, Hans Andersen, era un zapatero y su madre, Anne Marie Andersdatter, era una lavandera. La familia era muy pobre y Andersen tuvo que trabajar desde muy joven para ayudar a su familia. Andersen fue un niño solitario y sensible. Soñaba con ser un gran escritor, pero su familia no podía apoyarlo, dada las carencias que esta padecía.

Sus compañeros de clase lo acosaban por su apariencia física y su condición social. Esto le causó un gran trauma, que lo marcó para el resto de su vida. Fue un niño que sufrió Bullying (acoso escolar). La infancia de Andersen fue difícil y traumática. Esto le dio una perspectiva única sobre la vida y la importancia de la lucha por salir adelante y realizar sus sueños. A pesar de las dificultades, Andersen nunca perdió la esperanza de cumplir sus sueños. A los 14 años, se fue a Copenhague para estudiar teatro. Allí, conoció a algunas personas que lo apoyaron en su carrera literaria.


El cuento «El patito feo» se publicó por primera vez en el libro «Cuentos para niños», que se publicó el 2 de abril de 1835. El cuento fue el primero del libro, y el primer cuento que Andersen escribió de los 156 cuentos que escribió a lo largo de su vida. De ahí la importancia del mismo.

El cuento cuenta la historia de un patito que es rechazado por su familia y por todos los que lo conocen; le acusan de ser feo y diferente a los demás. Sin embargo, el patito feo nunca pierde la esperanza de encontrar su lugar en el mundo. Al final del cuento, el patito feo se transforma en un hermoso cisne, lo que representa la victoria de la belleza interior sobre la apariencia física.


«El patito feo» es uno de los cuentos más populares de Andersen y se ha traducido a más de 125 idiomas. El cuento ha sido adaptado para el cine, la televisión, el teatro y la música.

Andersen era un hombre de apariencia frágil y poco agraciada, pero su talento y su sensibilidad le valieron el reconocimiento y el amor de todo el mundo. Él era consciente de su origen humilde y su falta de estatus social. Del mismo modo, el patito feo se siente diferente de sus hermanos y otros patos. Luchó por encontrar su lugar en la sociedad, especialmente en círculos literarios y aristocráticos. Esta búsqueda de identidad y aceptación podría haberse reflejado en la trama del patito feo, que busca su verdadera identidad y anhela ser aceptado.


Andersen anhelaba el reconocimiento y el éxito como escritor. En «El patito feo», el protagonista experimenta una transformación física y emocional antes de ser finalmente reconocido y aceptado. Esta transformación podría reflejar los propios deseos nuestro escritor.

Hans Christian Andersen era alto, delgado y de nariz prominente. Aparentaba una apariencia física que no necesariamente se alineaba con los estándares de belleza de la época. Además, tenía algunas características faciales que podrían haber influido en su percepción de sí mismo como menos atractivo en comparación con los demás. Debido a su apariencia física y la posible extorsión social que pudo haber experimentado podrían haber contribuido a la creación de personajes en sus cuentos que luchan con la aceptación y la identidad, temas que son recurrentes en sus obras.


El síndrome del patito feo refleja, una autoestima dañada, falta de seguridad frente a la propia imagen y necesidad de ser invisible para la sociedad. Estos son solo algunos de los rasgos de las personas que padecen este trastorno de la percepción. Es un trastorno de percepción limitante que distorsiona la imagen física de quien lo padece y le aísla del entorno.

El cuento aborda la importancia de aceptarse a uno mismo y encontrar la verdadera identidad, incluso cuando se es diferente de los demás. Este tema refleja la necesidad humana de pertenencia y la lucha por encontrar aceptación en la sociedad.


A medida que el patito feo crece y se transforma en un hermoso cisne, el cuento destaca la idea de que las personas pueden experimentar un cambio positivo y un crecimiento personal a lo largo del tiempo. Esto podría ser interpretado como un mensaje de esperanza y superación personal. El cuento aborda el tema de la belleza interior y cómo las apariencias externas no reflejan necesariamente el verdadero valor de una persona. Esta lección es transmitida a través de la transformación del patito feo en un hermoso cisne.

A pesar de enfrentar el rechazo y la adversidad, el patito feo muestra resiliencia al continuar su viaje hasta encontrar su verdadero frente al rechazo ajeno. Este tema destaca la importancia de la fortaleza emocional ante los desafíos de la vida. El cuento invita a la reflexión sobre la empatía y la comprensión hacia aquellos que son diferentes. La transformación del patito feo fomenta la idea de mirar más allá de las apariencias y comprender la singularidad de cada persona.


«Soy como un pájaro que ha nacido en la jaula 
y nunca ha visto el cielo».

martes, 14 de noviembre de 2023

La exposición más extraña del mundo.

 


En 1946, tres artistas del norte de Francia exhibieron sus obras en una exposición colectiva en una galería de París. A todos ellos les unía una vocación tremendamente pasional, que los llevó a abandonar sus empleos para consagrar el resto de sus vidas al arte. Sin embargo, su forma de trabajar era inusual: afirmaban que eran guiados por voces que les hablaban en sus cabezas.

Fleury-Joseph Crépin

La exposición colectiva de Augustin Lesage, Victor Simon y Fleury-Joseph Crépin tuvo lugar en la Galerie de la Jeune Peinture en París, del 10 al 25 de mayo. La exposición fue organizada por el crítico de arte y coleccionista Jean Cassou, quien tenía como objetivo presentar a los tres artistas a un público más amplio. Estos artistas son conocidos por ser representantes del arte marginal o art brut. Término francés que se refiere a obras creadas por artistas autodidactas, al margen de las corrientes artísticas convencionales. Término acuñado en 1945 por el artista francés Jean Dubuffet para referirse al arte creado por personas ajenas al mundo artístico, sin una formación académica. 


Victor Simon

Según Dubuffet, el art brut es una expresión artística pura, sin contaminar por la imitación de modelos ya establecidos. Los artistas, pueden ser autodidactas, personas con discapacidades mentales o físicas, o personas que han sido excluidas de la sociedad por algún motivo.


Agustín Lasague

Augustin Lesage era un minero que trabajaba en las afueras de Lille. Comenzó a pintar a la edad de 35 años después de recibir un mensaje de espíritus durante una sesión de espiritismo. Sus obras suelen ser intrincadas y detalladas, a menudo caracterizadas por patrones geométricos y simétricos. Un día, mientras trabajaba, escuchó una voz que le dijo: "Algún día serás un gran pintor". Lesage comenzó a pintar siguiendo las instrucciones de la voz, que le guiaba las manos. Sus cuadros eran abstractos y coloridos, y no tenían ningún significado aparente.


Victor Simon

Victor Simon era un obrero de la construcción que comenzó a pintar en la década de 1920.  Era un hombre que desde niño había tenido visiones. Las voces que escuchaba le decían que la pintura era un vehículo sagrado y milagroso que podía salvar el mundo. Simon pintaba cuadros figurativos, que representaban escenas religiosas o simbólicas.


Fleury-Joseph Crépin

Fleury-Joseph Crépin  un plomero del puerto de Calais. A los sesenta años, escuchó una voz que le dijo: "Una vez hayas pintado trescientos cuadros, la guerra terminará ese día". Crépin comenzó a pintar cuadros geométricos, que numeraba meticulosamente.


La historia de estos tres artistas es fascinante y enigmática. Es difícil saber si realmente eran guiados por voces sobrenaturales, o si simplemente eran personas con una imaginación desbordante. Sin embargo, su obra es innegablemente poderosa y conmovedora, y nos invita a reflexionar sobre el papel del arte en el mundo.


Victor Simon

Los tres artistas pueden ser vistos como visionarios que intentaron crear un mundo mejor a través de la pintura. Sus obras pueden interpretarse como una metáfora de la lucha por la paz y la libertad, y su estilo artístico puede considerarse una forma de expresión espiritual.

viernes, 3 de noviembre de 2023

Viaje a Casa de Matorral

 


Hoy me dirijo a la sierra, en busca de un día de escapada para alejarme de la bulliciosa ciudad y su constante ajetreo.

Disfrutaré de un almuerzo en casa de Matorral, con buen vino y una promesa de comida marroquí. Hablaremos de literatura, de poesía, y trataremos de evitar todas esas preocupaciones que parecen abrumarnos en estos tiempos.

Aprovecharé la oportunidad para probar la cámara fotográfica que me regaló Marta, la cual ha estado esperando pacientemente su momento.

Y todos juntos daremos un paseo por su inmenso jardín, me ensañará sus flores y su huerto.
Hoy quizás no haya tiempo para un baño en el manantial, pero quién sabe...


Lo bueno de todo esto es que en casa de Matorral no hace falta llevarse el bañador.

Termino con las palabras de mí siempre admirado Thoreau:

"Una vez tuve un gorrión posado en mi hombro, por un momento mientras cavaba en un jardín del campo. Sentí que ese momento me ofrecía más distinción que cualquier carretera que hubiera podido llevar".



¿Qué decir del día de ayer?

Viaje a la sierra, a casa de Matorral, dónde el tiempo; como siempre se hizo corto.

Nos aguardaba un delicioso Tajine de pollo con membrillos confitados al estilo marroquí. Viandas de todo tipo, vino portugués y literatura; mucha literatura.

Le entregué un ejemplar de "Diálogos con la escritura", para que pasara a formar parte de su excepcional biblioteca.

Luego, nos sumergimos a dormir en ella, al amparo de la otra completa de Juan Ramón Jiménez.
No conozco nadie más verdadero ni humano que Matorral. Ejemplo de humanidad constante.
Y, en dónde las luces, prevalecen siempre sobre las sombras

martes, 31 de octubre de 2023

El día en que Peter Pan y Alicia, al fin se conocieron.


Esto que contaré a continuación sucedió de verdad. Supondría la unión de dos historias, dos cuentos, dos personajes. 

En 1926, dos personajes de cuentos infantiles se conocieron en una subasta en Nueva York.

Alicia Liddell, la inspiración para el personaje de Alicia en el País de las Maravillas, se veía obligada a vender el manuscrito original del cuento para poder pagar sus deudas.

Peter Davies, el niño que inspiró a J. M. Barrie para crear a Peter Pan,  era un mero invitado a la subasta.

Alicia tenía 80 años y durante toda su larga vida había llevado a cuestas el estigma de Alicia en el País de las Maravillas. 

Dicho título no había supuesto ningún honor; más bien se podría afirmar lo contrario.

Peter tenía tan solo 29 años y ya comenzaba a pesarle el personaje al que se le había asociado durante toda su vida y por el que sería recordado tras su muerte.




Los hermanos de Peter eran cuatro: George, el mayor de todos, Jack, el segundo, Michael, el tercero, y Nico, el más pequeño de todos.

George, el hermano mayor, murió combatiendo en la I Guerra Mundial, con apenas 21 años. 

A su misma edad, seis años después, murió Michael, ahogado junto a un amigo en lo que parecía un pacto suicida por un amor imposible entre ambos. 

La relación de Michael y su amigo fue un amor verdadero, y es algo que solo sucede en los cuentos de hadas. 

Jack, el segundo de los hermanos, se convirtió en escritor y editor. Y por último nos queda Nico, el más pequeño de la saga, quien, al igual que Jack, también se convirtió en escritor y actor.

Ya en otra ocasión os contaré la historia de Jack y de Nico, que en principio parece ser que fueron los que se salvaron de cierta maldición familiar, pero… de eso nunca se sabe, ¿verdad?



De la reunión de los dos protagonistas más populares de la historia apenas se conocen detalles, tan solo que se sentaron juntos. 

Alicia estaba muy mayor, por lo que Peter tomó asiento junto a ella. Se cuenta que apenas cruzaron palabras entre ambos, pero eso sí, Alicia tomó las manos de Peter y lloró mucho.

Quizás viera cuánto se avecinaba, quizás echaba de menos al Sombrerero Loco o necesitase de esa pócima mágica que le hacía empequeñecer. 

Dicha subasta supuso la despedida del manuscrito de Lewis, ese que le regaló cuando apenas era una niña, y que ahora le era arrebatado por la reina y el rey de corazones. Esa reina que le mandó cortar su cabeza en el cuento.

¡Poderoso es don dinero! 

Quizás Alicia necesitó, más que nunca, de un espejo o de un agujero en el suelo para poder escapar. Aunque lo más seguro es que el conejo blanco le susurrase al oído el devenir del joven Peter; ese joven que se suicidaría poco tiempo después, en la estación de Sloane Square, arrojándose bajo las ruedas del metro de Londres.


Alicia nos dejó el 16 de noviembre de 1934, en Westerham, Reino Unido. Semanas antes, le había confesado a su hermana Ina, que estaba «cansada de ser Alicia en el País de las Maravillas».

Por cierto que, mi hija Marta ha prometido llevarme a su tumba, en la iglesia de San Miguel, en el pueblo de Daresbury, en Cheshire. Quiero llevarle un ramo de flores.

Me ha contado un señor con chistera en Rochester,  que en su tumba se puede leer: «En memoria de una vida feliz...»

domingo, 22 de octubre de 2023

La labor del manuscrito


"Yo no decido sobre lo que voy a escribir. 
No, yo espero a que algo ocurra".

José Saramago


***


Una vez que das por concluido el borrador de tu manuscrito, cuestión que puede llevar meses, damos comienzo al proceso de limpieza y depuración del mismo. Ya que de seguro que hemos repetido frases, palabras e ideas, con tal de reafirmar cuanto queremos decir.

Hay que sanear nuestros barullos mentales; clasificar personajes, según el orden de aparición, estructurarlos y lo más importante; intuir la naturaleza del mismo.

Todo eso mucho antes de iniciar la labor literaria, cuando tan solo disponemos de la estructura y queda un mundo para la conclusión del edificio.

Durante la labor de limpieza, surgirán nuevas ideas que hemos de ir incorporando con mucho cuidado, pues necesita un periodo de adaptación a la trama y hay que saber ensamblar cada pieza; proceso parecido a cuando incorporas nata a la crema; hay que ligarlo todo muy bien para que no se corte y para que quede todo muy unificado.

Poco a poco, los personajes irán apareciendo, como por arte de magia; se irán presentando y adquiriendo vida propia, una vida ajena a su creador.

Una vez adquirido todo el material; ladrillos, cemento, arena; hemos de comenzar a construir el edificio. Al igual que un arquitecto u obrero de la construcción y a veces confundiremos todos los roles que confluyen durante nuestra creación.

Una vez que lo tenemos todo clarito, comenzamos a escribir. Sin pausa, lo más aislado posible del mundo, del universo; tienes que llegar a ser uno con tu historia, y en este formato, os aseguro, que no valen las medias tintas.

Una vez terminado, habrá que dejar reposar el trabajo; para que fragüe el hormigón, un mínimo de tres meses.

Lo volveremos a leer, y sí estamos conforme; comenzamos a repasar.
Aquí el tiempo se dilata.


Cuando nos duelan los ojos, y la historia haya trascendido a la realidad dejará de ser nuestra; en ese primer instante en que la pases al lector; para que este te cuente, para que te censure, insulte quizás, aquí no valen los elogios. Este será el estiércol que abone definitivamente tu obra

Necesitas de los ojos del otro para concluir la obra.

Nueva corrección y de nuevo descanso.

Ya después, cualquier último esfuerzo habrá merecido la pena…

domingo, 15 de octubre de 2023

La Granja de Tasha Tudor



Tasha Tudor nació en Boston, Massachusetts. Hija de un arquitecto naval llamado W. Starling Burgess y de la destacada retratista llamada Rosamund Tudor.

Siendo el padre un admirador del personaje Natasha, del libro "Guerra y Paz", la niña fue bautizada como Natasha, quedando reducido su nombre a Tasha.

Lo más importante de todo es que Tasha nunca quiso que el tiempo sucediera; no le interesaban los inventos ni las nuevas tecnologías. Ella vivía en un mundo aislado.


Tasha decía que era la mujer de un viejo capitán, pero esta afirmación era una mentira que ella se inventó para mantener su tremendo imaginario, dando paso a una fantasía bajo la cual desarrolló todo un estilo y forma de vida.

Le encantaba diseñar su propia ropa, amaba la jardinería, la tierra, el viento, los juguetes antiguos y el cambio de las estaciones. Disfrutaba de la buena cocina, las hortalizas frescas y las nanas que les cantaba a sus hijos al anochecer. También le gustaban los libros, las antigüedades, decorar cestas, el teatro de marionetas, las acuarelas, las muñecas de porcelana y diseñar pañuelos para el cuello. Pero, por encima de todo, detestaba los zapatos y se los quitaba cada vez que podía.

También se consideraba una persona autosuficiente, ya que su jardín le proporcionaba casi todo lo que necesitaba. Con el tiempo, la publicación de sus libros le generó ingresos cada vez mayores.



En 1938, contrajo matrimonio con el que se convertiría en el padre de sus cuatro hijos, Thomas McCready.

Ese mismo año (1938), Tasha publicó su primer libro, "Pumpkin Moonshine", y empezó a ilustrar tarjetas de felicitación.

A Tasha le gustaba marcar sus ilustraciones con cenefas en las que se enredaban flores y animales, reflejando escenas idílicas y tradicionales.

El éxito de su libro "Mother Goose" (1944) le permitió comprar su propia granja. Al disponer de diecisiete habitaciones, necesitaba mucho trabajo y dinero, así que decidió abrir su propia tienda, la "Ginger and Pickles Store", que compaginaba con la publicación de dos libros al año y numerosas tarjetas postales.

Ilustró casi cien libros hasta que en 2003 publicó su obra cumbre, "Corgiville Christmas".

Su primer matrimonio terminó en 1961, y después intentó un segundo matrimonio en 1966.

Con sus hijos ya independizados y después del gran éxito de "Corgiville Fair" (1971), decidió trasladarse a Vermont, donde su hijo Seth construyó una granja para ella.


El trabajo de Tasha fue ampliamente premiado, pero no fue lo único que despertó el interés del público; su estilo de vida fue documentado en diversas ocasiones. La primera vez fue en 1957 con "The Golden Key: Enter the Fantasy World of Tasha Tudor", un documental producido por Nell Dorr.

Durante las dos últimas décadas de su vida, recibió a muchos de sus numerosos admiradores en su granja, siendo una fuente constante de inspiración para muchos.

Sus hijos han publicado dos libros sobre ella: "Drawn from New England" y "The Private World of Tasha Tudor".

Tasha Tudor murió el 18 de junio de 2008 en Marlboro, Vermont. Su patrimonio fue valorado en más de 2 millones de dólares.


Su estilo de vida y su enfoque en la vida sencilla y autosuficiente la convirtió en un ícono de la vuelta a lo tradicional y en la búsqueda de la simplicidad en la vida moderna. Su legado sigue vivo a través de su extensa obra artística y su influencia en la literatura infantil y el movimiento de vuelta a lo tradicional en la actualidad.