martes, 26 de abril de 2022

Cronología, en abierto, de Miguel de Cervantes

 


1547 - Nace Miguel de Cervantes en Alcalá de Henares, hijo de una familia próspera con posibles ascendientes conversos.

Miguel de Cervantes, cuarto de los siete hijos del matrimonio entre Rodrigo de Cervantes y Leonor de Cortinas, es bautizado en la iglesia parroquial de Santa María la Mayor (Alcalá de Henares), el 9 de octubre, por lo que se supone que debió de nacer el día de San Miguel (29 de septiembre).

1551 - El padre es encarcelado en Valladolid por deudas.

1552 - Se traslada con su familia a Valladolid.

1553 - La familia regresa a Alcalá y comienza su deambular por el Sur (Córdoba), donde se encuentra su abuelo Juan de Cervantes.

1554 - Se publican las cuatro primeras ediciones anónimas del Lazarillo de Tormes, en Burgos, Alcalá, Amberes y Medina del Campo.

1556 - Se traslada a Madrid. Muere el abuelo, Juan de Cervantes.

1557 - Muere la abuela. Leonor de Torreblanca, esposa de Juan de Cervantes.

1564 - El padre de Cervantes se encuentra, quizás sin la familia, asentado en Sevilla como médico y, de nuevo, endeudado.

1565 - Luisa, hermana de Cervantes, ingresa en el convento carmelita de Alcalá, del que llegaría a ser priora (Luisa de Belén).

1566 - La familia Cervantes se muda a Madrid, donde el escritor se inicia en la poesía.

1567 - Primer poema de Cervantes: un soneto a la infanta Catalina Micaela, publicado con la ayuda de Alonso Getino de Guzmán.

1568 - Asiste a las clases del humanista J. López de Hoyos.

Miguel es discípulo «caro y amado» de Juan López de Hoyos, quien le encarga cuatro poemas laudatorios, incluidos al año siguiente en Exequias de Isabel de Valois.


1569 - Publica sus primeras poesías en la «Relación verdadera» de López de Hoyos. Ingresa en el tercio de don Miguel de Moncada.

Cervantes se traslada, de improviso, a Roma (quizás por haber herido en duelo a Antonio de Sigura), donde servirá de camarero al futuro cardenal Julio Acquaviva.

Información de limpieza de sangre e hidalguía a favor del autor.

1570 - Participa en la batalla de Lepanto.

Dedicatoria de La Galatea a Ascanio Colonna, abad de Santa Sofía.

Cervantes inicia su carrera militar, luego compartida con su hermano Rodrigo, en la compañía de Diego de Urbina.

1571 - Desde el esquife de la galera Marquesa, Cervantes combate en la batalla de Lepanto, donde recibe dos disparos en el pecho y uno en la mano izquierda («El manco de Lepanto»).

1572 - Aunque tullido de la mano izquierda, sigue en la milicia (en el tercio de don Lope de Figueroa) y participará, como «soldado aventajado», en varias campañas: Corfú, Modón, Navarino, Túnez, La Goleta, etc.

1573 - Sirve en la compañía de Manuel Ponce de León, en Nápoles.

1574 - Participa en las expediciones de don Juan de Austria.

1575 - Cae prisionero de los turcos y pasa cinco años en Argel.

Provisto de cartas de recomendación de don Juan de Austria y del duque de Sessa, Miguel de Cervantes embarca en Nápoles, rumbo a Barcelona, frente a cuyas costas es apresada su galera, El Sol, por unos corsarios berberiscos al mando de Arnaute Mamí. Es conducido a Argel, donde sufrirá cinco años de cautiverio, pues, debido a las cartas, se fija su rescate en 500 escudos de oro.

1576 - Primer intento de fuga fallido al ser abandonados por el guía moro.

Escribe dos sonetos laudatorios a Bartolomeo Ruffino di Chiambery.

1577 - Su hermano Rodrigo es rescatado por la Orden de la Merced.

Segundo intento de huida, también fallido, por delación de «El Dorador». Cervantes se declara único responsable y es encerrado en el baño del rey.

1578 - Tercer intento de evasión, otra vez fracasado, y condena a recibir 2000 palos.

1579 - Cuarto intento de fuga, junto con unos sesenta cautivos y la ayuda de Onofre Exarque, ahora abortado por la delación de Juan Blanco de Paz.

Escribe unas octavas dedicadas a Antonio Veneziano.

1580 - Es liberado y regresa a España.

Los padres trinitarios fray Juan Gil y fray Antón de la Bella rescatan a nuestro autor cuando estaba a punto de partir a Constantinopla. El 27 de octubre desembarca en Denia.

El padre pide la información del cautiverio de su hijo.


1581 - Procura rentabilizar su hoja de servicios militares, sin conseguir más que una oscura misión en Orán, desde donde viaja a Lisboa para dar cuentas a Felipe II.

A partir de este año debió de dedicarse al teatro de lleno (Trato de Argel y Numancia) y, según diría en el prólogo a «Ocho comedias», con bastante éxito.

1582 - Solicita a Antonio de Eraso, secretario del Consejo de Indias, alguna vacante en América, sin resultado.

Paralelamente, se integra en las camarillas literarias y está redactando La Galatea.

1583 - El Romancero de Padilla lleva al frente un soneto de Cervantes.

1584 - Estreno en Madrid de «Los tratos de Argel y Numancia». Contrae matrimonio con Catalina de Salazar y Palacios.

Lucas Gracián Dantisco aprueba (1 de febrero) «La Galatea».

El joven escritor tiene una hija, Isabel de Saavedra, con Ana Franca de Rojas, pero acto seguido viaja a Esquivias y a los dos meses se casa (12 de diciembre) con Catalina de Palacios Salazar Vozmediano, aunque la dobla en edad.

En septiembre de 1584 viajó a Esquivias y allí conoció a la joven hidalga de 19 años llamada Catalina de Salazar y Palacios; el flechazo fue instantáneo y prometieron casarse en ese mismo año. Cervantes tenía 37 años. Pronto dejó en Esquivias a su mujer para buscarse la vida por otros lugares de España.

1585 - Publica la obra pastoril «La Galatea». Escribe las dos primeras comedias, «La comedia de la confusión y Tratado de Constantinopla y muerte de Selim» (ambas desaparecidas).

Contrato con Gaspar de Porres en el que le vende dos piezas perdidas: La confusa y El trato de Constantinopla.

Muere su padre.


1586 - Comienzan sus viajes al Sur.

1587 - Ingresa en la Academia Imitatoria, primer círculo literario madrileño. Designado comisario real de abastos.

Se instala en Sevilla, en calidad de Comisario Real de Abastos para la Armada Invencible, al servicio de Antonio de Guevara; cargo que lo arrastraría a soportar unos quince años de vagabundeos por el Sur (Écija, La Rambla, Castro del Río, etc.), sin lograr más que excomuniones, denuncias y algún encarcelamiento.

Se publican varios sonetos laudatorios dedicados por Cervantes a sus amigos: Alonso de Barros, Pedro de Padilla y López Maldonado.

1588 - Continúa con las requisas en Écija y sus alrededores.

1590 - A principios de año está en Carmona, comisionado para requisar aceite en la región.

Vuelve a solicitar al Consejo de Indias una vacante, que también se le deniega.

De esta década son algunos poemas sueltos y varias novelas cortas: El cautivo, Rinconete y Cortadillo, El celoso extremeño, etc.


1591 - Prosigue con sus requisas, ayudado por Nicolás Benito, por Jaén, Montilla, Úbeda, Estepa, etc.

1592 - Se compromete, mediante contrato, a entregarle a Rodrigo Osorio seis comedias.

El corregidor de Écija lo encarcela, por venta ilegal de trigo, en Castro del Río.

1593 - Últimas labores como comisario de abastos, en la zona de Sevilla, por encargo de Miguel de Oviedo.

Muere su madre.

Publica el romance de «La casa de los celos».

1594 - Como ex comisario, se hace cargo de la recaudación de las tasas atrasadas en Granada, pero quiebra el banquero, Simón Freire de Lima, y terminaría otra vez encarcelado.

1595 - Gana las justas poéticas dedicadas a la canonización de San Jacinto en Zaragoza.

1596 - Escribe un soneto satírico al saco de Cádiz.

Saco de Cádiz por los ingleses, al mando de Howard y Essex.

1597 - Gaspar de Vallejo encarcela a Cervantes en Sevilla, de resultas de la mencionada bancarrota de Simón Freire.

1598 - Muere Ana Franca de Rojas.

Compone el soneto «Al túmulo de Felipe II».

1599 - Isabel, la hija del escritor, entra al servicio de su tía Magdalena de Cervantes, bajo el nombre de Isabel de Saavedra.

1600 - Cervantes sigue avecindado en Sevilla.

Muere su hermano Rodrigo en Flandes.

1602 - El escritor se encuentra en Esquivias.

1603 - Reside en Valladolid.

Sigue a vueltas con las deudas contraídas ante el erario público.

El matrimonio Cervantes se instala en Valladolid, en el suburbio del Rastro de los Carneros, acompañado de toda la parentela femenina.

1604 - Surgen las primeras alusiones a Don Quijote (de Lope de Vega, v. gr.), pues El ingenioso hidalgo (la Primera parte del Quijote) anda en imprenta: la licencia es del 26 de septiembre y la tasa del 20 de diciembre.

1605 - Aparece, en Madrid, la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. La segunda lo hará en 1615.

Se publica El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, en la imprenta madrileña de Juan de la Cuesta, a costa de Francisco de Robles, con éxito inmediato y varias ediciones piratas.

Cervantes sufre un nuevo, aunque breve, encarcelamiento en Valladolid, dictado por el juez Villarroel, por el asesinato de Gaspar de Ezpeleta a las puertas de su casa, debido a la mala fama de las «Cervantas».

1606 - De nuevo, tras la Corte, Cervantes se muda a Madrid, donde luego se instalará en diferentes calles (Madalena, Del León, Huertas) del barrio de Atocha.


1608 - El matrimonio Cervantes está avecindado en el barrio de Atocha.

Isabel de Saavedra queda viuda de Diego Sanz y se desposa, en segundas nupcias, con Luis de Molina.

1609 - Cervantes ingresa en la Congregación de los Esclavos del Santísimo Sacramento del Olivar.

Su mujer y su hermana Andrea ingresan en la Orden Tercera.

Muere Andrea de Cervantes.

1610 - Nuevos pleitos, ahora sobre la propiedad de la casa de su hija Isabel.

El escritor pretende acompañar a su protector, el conde de Lemos, a Nápoles, pero Lupercio Leonardo de Argensola, encargado de reclutar la comitiva, lo deja fuera.

1611 - El matrimonio Cervantes se traslada a la calle Huertas.

Muere su hermana Magdalena.

1612 -    Muere su nieta Isabel Sanz del Águila.

El célebre novelista asiste a las academias de moda (la del Conde de Saldaña, en Atocha), donde se codea, por ejemplo, con Lope de Vega.

«Las Novelas ejemplares» están listas para la imprenta: llevan aprobación del 20 de septiembre y licencia del 22 de noviembre.

El Quijote es traducido al inglés por Thomas Shelton.

1613 - Publicación de las Novelas ejemplares.

Cervantes ingresa en la Orden Tercera de San Francisco, en Alcalá.

Salen las Novelas ejemplares, en Madrid, por Juan de la Cuesta.

1614  - Publicación de Viaje al Parmaso, obra en verso.

El novelista tiene muy avanzada la segunda parte del Quijote cuando sale a la luz la continuación apócrifa de Avellaneda.

Aparece el Viaje del Parnaso, en Madrid, por la viuda de Alonso Martín.

César Oudin traduce la Primera parte del Quijote al francés.


1615 - Publicación de Comedias y entremeses.

Se muda, con su esposa, a la calle de Francos, frente al mentidero de los comediantes.

Aparece, por fin (lleva licencia del 30 de marzo), la Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha, en Madrid, por Juan de la Cuesta, en casa de Francisco de Robles.

Publica también (licencia del 25 de julio) sus Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados, en Madrid, por la viuda de Alonso Martín, a costa de Juan de Villarroel.

1616 - Muere en Madrid y es enterrado en el convento de las trinitarias descalzas.

Redacta la dedicatoria, al Conde de Lemos, del Persiles el 19 de abril.

Enfermo incurable de hidropesía, el 22 de abril, una semana después que Shakespeare, el autor del Quijote fallece en la calle del León y es enterrado al día siguiente, con el sayal franciscano, en el convento de las Trinitarias Descalzas de la actual calle de Lope de Vega.

1617 - A principios de año, su viuda, publica Los trabajos de Persiles y Sigismunda, en Madrid, por Juan de la Cuesta, a costa de Juan de Villarroel.



lunes, 25 de abril de 2022

Calle Parras, 19


Mi infancia, hasta los siete años, estuvo marcada por dos frentes literalmente opuestos y a pesar de la cercanía que confrontan ambos lugares.

Uno era el ya desaparecido "Huerto del Pilar", concretamente en la calle Sollo, en un patio de vecinos conocido como “Del príncipe”. Era este un habitáculo enorme y oscuro, de tres plantas creo recordar. Pasé parte de mi infancia en su azotea donde vivían mis abuelos; lugar del que ya os hablaré más adelante.

El otro, era otro patio de vecinos; en la mítica calle Parras en el número diecinueve. Toda una leyenda que merece ser recordada. En mi próxima novela abordaremos el tema del 19 y de ese mundo que convergió en calle Parras entre los años de 1930 y 1950.

Hoy, pasada la Semana Santa, es de justicia rememorar aquellos instantes que marcaron mi vida.

En la calle Parras, nació mi padre, creció y se hizo hombre, por ello me he mantenido, durante toda mi vida, entre el rumor de sus historias y leyendas. Desde los fantasmas, hasta los instantes que da comienzo la guerra civil, vívida por mi padre y con la lucidez de un niño de cinco años...

Nada más pasar la Macarena, la calle Parras se iba desalojando. Esto que relato sucedía a mediados de los 60.

Frente al 19 había un bar, la mítica “Bolera”, mis recuerdos en susodicho lugar son muy claros y me llevan a un pasillo que desembocaba en un gigantesco patio coronado por una enorme morera.

Mi abuelo José, reservaba una mesa todos los Viernes Santos y en la que se daban encuentro los “Reina”. Este era un día de felicidad desbordada. Vestidos de nazarenos los hombres y de mantilla las mujeres se acercaban progresivamente a la mesa.
Recuerdo que mi abuelo José me sostenía sentado entre sus piernas, desde ese lugar devoraba todo con una curiosidad inusitada, la curiosidad que tan solo se da en un niño de cinco años…

No faltaba la cerveza, ni las aceitunas, ni las gambas; ese profundo olor entre mis dedos, al limpiarlas, se ha quedado en el recuerdo como una puntilla clavada sobre mi cerebro. Luego llegaban ciertas comparaciones obligadas; “Isidro tira bien la cerveza, pero como la del Baturones, ninguna”.

Conforme avanzaba el mediodía y la reunión subía de tono, daba comienzo el cante; desde los fandangos de Huelva hasta las sentimentales soleares de mi abuelo y mi padre. Entre actos, recuerdo a mi tío Miguel recitar entre una nube de cerveza dorada a Rafael de León, para introducirse en el evento mi tía Juana con aquello de 
“Madrina, por fuera jardín de rosas, por dentro zarzal de espina…”

No faltaban las saetas, ni el baile por sevillanas. Era otro mundo que, muchas veces, creo haberme imaginado, pero algunas fotos desvelan una realidad incuestionable.
Eso quedó ahí, hasta mis siete años, aproximadamente. Ya luego, un viento me llevaría lejos, muy lejos, destronándome de ese reino.

Quizás por ello, y de vez en cuando, cierro los ojos y me permito regresar, dejándome llevar por la fantasía del eterno retorno y creyendo, ingenuamente, tal como lo hace un niño de cinco años, que cualquier tiempo pasado fue mejor...

viernes, 22 de abril de 2022

Los disparos de Niki

 

«Sin el arte, habría acabado en el asilo».

Niki de Saint Phalle


Niki nace el 29 de octubre de 1930, a las 6:40 de la mañana, en Neuilly-sur-Seine (París).

Su padre fue conde y banquero francés, aunque acabaría arruinándose con la gran depresión de 1929.

Niki no tuvo una infancia feliz. Nada más nacer comenzó un eterno peregrinaje de idas y venidas que la marcaría profundamente en el futuro.

Muy pronto fue enviada a casa de sus abuelos paternos, a un viejo castillo medieval en la Nièvre, donde pasaría los primeros tres años de su vida.

Sin apenas transición, otro castillo arcaico volvió a darle cobijo, esta vez el histórico castillo de Filerva, perteneciente a su abuelo materno.

Es posible que, entre tanta oscuridad y residencias tan exóticas, Niki heredara su afición por los viejos monstruos y las antiguas películas de terror.

Y como si todo formara parte de una fábula, en 1937 Niki cruzó el océano para alejarse de los fantasmas que por entonces amenazaban Europa, pasando a vivir en un moderno apartamento en Nueva York.




Se ha dicho que Niki fue violada por su padre, según testimonios de su nieta Bloum Cárdenas, y que mantuvo siempre una relación muy difícil con su madre, marcada por una educación estricta y una moralidad burguesa férrea que imperaba en el seno familiar.

Ese continuo ir y venir en su vida, unido a la inestabilidad psíquica del entorno familiar —fruto, sin duda, de un clan rancio, anclado en el pasado y sin lugar en el mundo que se avecinaba—, terminaron por trastornar a la joven Niki.

En 1941, Niki fue expulsada de la escuela pública del barrio de Saint Phalle, donde vivía con sus abuelos, y regresó una vez más al hogar paterno, iniciando un nuevo periodo que ella misma describiría como un auténtico infierno.


Niki de Saint Phalle

Por esa época irrumpen en su vida los escritos de Edgar Allan Poe, Shakespeare y la tragedia griega. Participa en obras de teatro y escribe sus primeros escarceos literarios.

En 1942 vuelve a ser expulsada, esta vez de la escuela Brearley, en Nueva York, tras pintar de rojo brillante una estatua del colegio. El director exige entonces a la familia que Niki reciba tratamiento psiquiátrico.

Sus padres deciden internarla en Suffren, en Nueva York.

Ya en 1948, comienza a ejercer como modelo y sus fotografías aparecen en la revista Vogue.

A los 18 años huye de casa con Harry Mathews, que apenas tiene 19, y que parte poco después con la Armada de los Estados Unidos.

Se casan por la iglesia francesa en 1950, a petición expresa de sus padres.


«La vida... nunca aparece en la forma en que uno se la imagina. 
Te sorprende y te hace reír o llorar cuando menos te lo esperas».


Comienza entonces el final de un mal sueño y el inicio de una vida bohemia, marcada por la búsqueda de identidad. Mientras Harry estudia música en Harvard, Niki comienza a pintar acuarelas y gouaches.

En abril de 1951 nace su hija Laura, en Boston.

En 1953 abandona América y regresa al París natal. Harry continúa con sus estudios musicales, pues sueña con convertirse en director de orquesta, mientras Niki comienza a estudiar teatro. Durante el verano de ese mismo año, la familia viaja por España e Italia, donde Niki visita museos, catedrales y se empapa de cultura.

Ese mismo 1953 todo cambia. Niki es hospitalizada en Niza a raíz de una grave crisis nerviosa. Allí, el dibujo comienza a servirle como terapia, y es entonces cuando descubre que no puede ser otra cosa en la vida que artista.

Abandona definitivamente los estudios de teatro y se adentra de lleno en el modelado y la pintura.




La vida de Niki cambia tras su visita al Parque Güell, en Barcelona, en 1955, al descubrir el universo pragmático y visionario de Gaudí. A partir de ese momento, su mirada artística se vuelve repentinamente fresca: el color y las curvas adquieren una nueva dimensión, más allá del marco conceptual que le ofrecía el arte tradicional.

El universo de Niki comienza entonces a teñirse de colores intensos y de formas geométricas sinuosas.

A su regreso a París descubre a Rousseau, Klee, Matisse, Picasso y Jackson Pollock, entre otros, ampliando decisivamente su horizonte creativo.

En 1960 se separa de Harry y comienza a convivir con Jean Tinguely, creador de la escultura en movimiento. Le pide que forje la estructura de su primera pieza de yeso y, en 1961, organiza en el Impasse Ronsin la primera secuencia de Los disparos (Tirs).

Niki invita entonces a sus amigos a disparar sobre esculturas y relieves de yeso. Los proyectiles contienen cargas de color que, al impactar, estallan sobre la superficie y generan una nueva posibilidad pictórica. Estos famosos disparos revolucionan el arte moderno.

Además, por primera vez, el espectador pasa a formar parte activa de la obra. Niki denominó este proceso Shooting Painting, un ejercicio de liberación y terapia mediante el cual canalizaba una energía rebelde a través de una agresividad contenida.


«La pintura al óleo, llegó a su fin, está acabada. 
Aquello que nos interesa ahora, es la muerte».

Una vez más, nos adentramos de lleno en el terreno de lo terapéutico: la liberación de la tensión y el desahogo. Niki canaliza la furia, la rebeldía y todo aquello que permanece estancado, lanzándolo hacia fuera sin concesiones.

Un disparo expresa mucho más que una obra.
Un disparo es la posibilidad de liberarse de lo contenido, de esa agua inmóvil y maloliente que todos acumulamos. El disparo estalla, revienta, y en esa explosión la cólera se transforma en color.



«En Gaudí conocí a mi maestro y, al mismo tiempo, mi destino. Mi mente y mi cuerpo se sacudían con escalofríos al contemplar su obra y tuve la certeza que un día yo también crearía algo fantástico».


El 15 de mayo de 1998 tuvo lugar la inauguración del Jardín del Tarot. Quedaban atrás diecisiete años de trabajo arduo y visionario. Su compañero y amor de vida, Jean Tinguely, se encargó de la parte técnica de las esculturas, construidas en hormigón armado y revestidas con mosaicos de vidrio de colores y cerámica.

El Jardín del Tarot se encuentra en Garavicchio, muy cerca de Florencia. Es un espacio poblado de magia, inspirado en las cartas del Tarot: el Mago, la Emperatriz, el Juicio… Un universo esotérico y onírico que remite, inevitablemente, a un país de Oz reinventado.

La Fuente Stravinsky, junto al Centro Pompidou, fue inaugurada el 16 de marzo de 1983. El encargo, promovido por Jacques Chirac, entonces alcalde de París, recayó en Jean Tinguely, quien puso como condición indispensable la participación de su pareja, Niki de Saint Phalle.

Distribuidas a lo largo de la fuente, y dando la sensación de flotar sobre el agua, se despliegan dieciséis esculturas dotadas de un movimiento sinuoso, entre surtidores, estructuras de aluminio y acero.

En el silencio de la mañana, antes de que los turistas irrumpan en la plaza, uno puede dejarse llevar por esa música extraña: el sonido de las ondas, la caída del agua, los chirridos del metal. Es algo inusual el silencio que habita el lugar; las figuras desbordantes bailan como fantasmas espectrales bajo el entramado tubular del Centro Pompidou.

El Jardín del Tarot representa lo contrario: una magia primitiva, una naturaleza salvaje de vegetación y roca.

La Fuente Stravinsky, en cambio, encarna lo onírico, el ensueño, la sinrazón y lo irracional, expuestos sin pudor en el corazón mismo de la Ciudad de la Luz.



«La vida es un juego de cartas, nacemos sin saber las reglas, sin embargo, tenemos que jugar nuestra mano a lo largo de los siglos y la poesía, los filósofos, los alquimistas y los artistas se han dedicado a descubrir su significado».

Esos son los legados de amor y las obras que nos han dejado la pareja Tinguely y Niki. Obras producidas por una imaginación desbordante en la historia del arte moderno, hoy incomprendidas, y casi olvidadas...



Niki, pasó a vivir en el interior de la figura «La Emperatriz» en su jardín del tarot.

Niki nos dejó definitivamente el 21 de mayo del 2002, en San Diego. Debido a una enfermedad pulmonar, causada por los gases tóxicos producidos durante el pulido de poliéster de sus figuras.




«Yo era la madre, en el interior de la madre».

miércoles, 20 de abril de 2022

La Muerte de Arturo, historia de una publicación.

 

De fondo suena Pársifal de Wagner. Sobre mí mesa dispongo de varios ejemplares relacionados con la historia que vamos a contar. Del montón de libros, me falta aquel que me hiciera idealizar el personaje durante mi infancia; aquellos clásicos de la editorial bruguera. Supongo que quienes habéis pasado por lo mismo y sabéis de lo que os hablo.

Los hechos del Rey Arturo de Steinbeck, lo leí hace años quedándose marcada en la retina de mi mente su introducción. Es un libro cargado de magia y de atmósferas.

Ahora, dispongo, entre las manos, del Alma Máter de todo este compendio; «La Muerte de Arturo», de Sir Thomas Malory en edición de Siruela. También dispongo del «Ciclo de Vulgata», de autor desconocido y escrito por el 1230, publicado por Alianza.

«La Muerte de Arturo», se editó en Toledo en el 1515 y en Sevilla en el año de 1535.


La primera mención sobre Arturo se produjo en la «Historia Regum Britanniae», de Geoffrey of Monmouth en 1136 y donde Geoffrey, menciona por primera vez el nombre de Arturo. Sin embargo, consultando otras fuentes, encuentro algunas cuestiones interesantes;

En el 537 el historiador Gales Sr. John Rhys, en sus Anales Galeses, ya hace referencia al gran rey con el sinónimo de San Jorge.

Nos dice Rolleston que, sobre el año 800 aproximadamente, se consuma la primera mención del rey en la obra del historiador británico Nennio, en su «Historia de los Británicos». Su relato de Arturo es muy sombrío y breve; «Emperador y caudillo militar, estando al mando contra los sajones, derrotándolos en doce batallas, la última en el monte Badon».

Por lo que Geoffrey de Momouth, aparece en la escena, concretamente en la primera parte del siglo XII. Su obra parece ser que fue sacada de un antiguo libro que le trajo su tío Walter Mapes, archidiácono de Oxford, desde Bretaña.

Geoffrey, según parece, escribió expresamente para conmemorar las proezas de Arturo, cuya fuerza moral habría cautivado de algún modo su imaginación.

A partir de entonces, la personalidad de Arturo adquiere el papel de rey. Geoffrey sitúa el comienzo del reinado de Arturo en el año 505. En el que se narra las guerras sajonas y añade que Arturo, con el tiempo, conquistó Irlanda, Noruega, Galia y Dacia, así como toda la Bretaña, mientras que resistió a la demanda de tributos por parte de los romanos.


Sr. Thomas Malory ha muerto, corren los años de 1471. Dos años antes había terminado de escribir su Muerte de Arturo. Habremos pues de aguardar catorce para ver impresa su publicación.

Sr. Thomas Malory, pasa a la historia, por un lado, engrandecido por los destellos de su obra y, a un mismo tiempo, menospreciado por lo virulenta de su existencia.

De todas formas, existe una cuestión indiscutible en todo esto, a él se le debe la unificación de todo el disperso ciclo artúrico.

El proceso de elaboración de la muerte de Arturo imagino que, debió surgir en los largos años de soledad transcurridos por calabozos de Inglaterra.

Castigado a una larga existencia de encierro entre muros ennegrecidos, Malory, nos lega uno de los mitos universales de la literatura. Similitud asombrosa con nuestro español más adorado; Don Miguel de Cervantes Saavedra.

Pero no puedo detenerme, ya lo dije anteriormente la historia se entrelaza rápidamente y para que subsista un testimonio siempre debe de haber un eslabón que continua.


Se llamaba William Caxton, y nació en 1415 según algunos o de 1422 según otros. Pero eso es lo que menos nos importa.

En 1438 (la primera fecha definida de su vida) se sabe que era aprendiz de Roberto Grande, un mercader bien conocido y rico de Londres.

Cerca de 1446 él se hizo comerciante por su propia cuenta en Brujas, siendo un buen y próspero hombre de negocios.

En 1453 fue a Inglaterra para entrar formalmente en la «Company del Mercers», y en 1465 lo designaron gobernador de Brujas de «los aventureros mercantiles», una asociación de comerciantes ingleses.

En 1468 había comenzado su primera traducción del francés, del «Recuyell del Historyes de Troye», la cual termino en 1471, en ese momento estaba sirviendo como comerciante a la duquesa de Borgoña.

Su primer libro, «Recuyell», fue impreso en Brujas en 1474, en la prensa de la mansión de Colard. En 1476 vuelve a Inglaterra, instalando una prensa en Westminster. A partir de esta fecha hasta el final de su vida publicó noventa y seis libros de con el sello de la «Prensa Westminster», incluyendo, entre otras, los trabajos «d'Arthur de Morte» de sir Thomas Malory, y las varias traducciones de algunos de los clásicos del francés, del latino, y del holandés, junto con un número de libros más pequeños religiosos.

William fue un afanado hombre de letras, redactor, autor, traductor con cierto estilo y un entusiasta de la literatura.


Nuestra obra, se publicó en 1485, modificada abundantemente del escrito original de Malory. Simplificó la novela de los 21 libros originales, en 8 capítulos. Revisando completamente el texto, añadiendo rúbricas y un final para cada capítulo.

Cautivado por la figura de Arturo y sus nobles caballeros, tras visitar las ruinas de Camelot, la capilla de San Eduardo en la Abadía de Westminster, el castillo de Denver, las viejas ruinas de Winchester y presenciar con sus propios ojos la calavera de Sr. Gawain, el manto de Craddok, la tabla redonda, la espada de Lanzarote y muchos otros objetos; Caxtón quiere ofrecer un testimonio de veracidad, siendo su principal deseo la impresión, traducción y difusión de la obra a la lengua materna del inglés.

Se le atribuye a Caxtón la estandarización del idioma ingles y llevar la primera imprenta a Inglaterra, así como el primer vendedor de libros en inglés (sus colegas en Londres eran alemanes, neerlandeses).

En sus propias palabras;

«Ningún hombre puede negar razonablemente, sino que hubo un rey en esta tierra llamado Arturo, pues aquí puede verse la noble caballería, cortesía, humanidad, bondad, osadía, amor, amistad, cobardía, crimen, odio, virtud y pecado. Seguid el bien y abandonad el mal, que él os llevará a la buena fama y al renombre. Y para pasar el tiempo, este libro será agradable de leer; pero en cuanto a dar fe y creer que es cierto todo lo que aquí se contiene, estáis en vuestra libertad».

Murió en 1492 y enterrado en St. Margaret, en Westminster.

lunes, 18 de abril de 2022

Demian de Herman Hesse.

 


«Mi historia no es agradable,
no es dulce y armoniosa como las historias inventadas.
Tiene un sabor a disparate y a confusión, a locura y a sueño,
como la vida de todos los hombres que ya no quieren
seguir engañándose a sí mismos».

Título: Demian

Autor: Hermann Hesse

Edición: Alianza Editorial

Año: 1983

***

Toca esta obra que sin duda marcó parte de mi vida. Uno de esos libros que uno comienza y ya no puede parar de leer. Puede que fuese a finales de 1983 la primera vez que cayó Demian en mis manos. Recomendado por un amigo en la biblioteca de un cuartel.

Con ciertas reticencias cogí el libro, y nada más comenzar con su pequeño prólogo, este ya me cautivó. Relataba situaciones e ideas de las que nunca antes había oído decir, como el encontrarse a sí mismo y dejando entrever la palabra «búsqueda» como compromiso vital.

 

Brünnhilde la Valkiria, de Odilon Redon

No sabía que quería decir exactamente aquel escritor alemán, pero sus palabras conseguían trasladarme cierta inquietud, sin duda la misma que sentía Emil Sinclair ante el lenguaje de su amigo Demian.

Se trata de una historia de iniciación, del paso del protagonista desde la infancia, la pubertad y hasta la llegada de la madurez.

«Estos acontecimientos, que nadie ve, forman la línea interior y esencia de nuestro destino. El desgarrón cicatriza y se olvida, pero en el interior del ser continúa existiendo y sangrando».

Habla de tradiciones y de los miedos que se siente cuando uno se atreve a salir de la zona de confort y la familia, esos límites que hacen de frontera entre ese yo- idea que se nos implanta desde pequeño hasta el desmoronar unos principios en los que nos creíamos seguros y a salvo.

Reflexión de Odilon Redon 

Relato de estructura lineal, en el que nuestro personaje principal va asimilando las experiencias que le llevan al encuentro de una serie de experiencias, las cuales le harán trascender y preguntarse cosas. Un viaje hacia el interior de uno mismo magníficamente retratado y en donde percibimos parte de la vida y semblanzas del autor.

Como curiosidad, decir que la primera edición fue firmada bajo el seudónimo de Emil Sinclair y no como Herman Hesse. Primera obra de cierta relevancia de Hesse, aunque ya anteriormente hubiese destacado con «Bajo las ruedas» y «Peter Camenzind».

«Había amado y, a través del amor, se había encontrado a sí mismo. La mayoría ama para perderse».

A Demian, le siguió otro clásico como «El Lobo Estepario», obra de culto y de cierta melancolía. Donde nos lleva a recorrer un mundo de soledad; necesaria a su vez para el encuentro con otras formas de experiencias.

Los principales personajes de la obra son; Emil Sinclair, Demian, la idealizada Beatriz, Pistorius, Franz Kromer, como la gran prueba de la infancia, Abraxas como ideario y Frau Eva, la madre de Max Demían, representación de la gran madre.

La obra fue publicada en 1919, nada más concluir la primera guerra mundial. Siendo declarada por el insigne Thomas Man como una obra maestra. Sirviendo de reflexión a una juventud atormentada tras el paso de la contienda.

Han pasado los años y la obra consigue mantener su frescura y singularidad, aunque las excesivas referencias simbólicas, puede hacernos algo empalagosa su lectura, cuestión de tiempo nada más.

A pesar de ello ha conseguido traspasar décadas, manteniéndose como punto de referencia, junto al «Guardián entre el centeno» de Salinger, como las obras de iniciación más importantes de la historia contemporánea.

«El amor no debe pedir ni tampoco exigir. He de tener la fuerza de encontrar en si mismo la certeza».

Beatrice de Odilon Redon